18/12/2022
Messi con la Argentina upa
Todavía contenemos la respiración porque - aunque con cada grito de gol hay desahogo, festejos y alegría - en lo más profundo de nosotros, como argentinos, imaginamos y palpitamos una épica gloriosa todavía no escrita.
Será por la interminable angustia cotidiana que nuestro país vive; o los dolores y pesares personales no resueltos, que la descarga emocional por los triunfos de la Selección Argentina se retroalimenta partido a partido.
La ilusión y la expectativa es tal que un jubilado de 82 años mira cada partido detrás de la vidriera de un comercio en la silla que era de su papá por cábala; una abuela de Liniers reúne en cada victoria una multitud de hinchas a celebrar en la que debe ser hoy una de las esquinas más conocidas de Buenos Aires; o la de un maestro, si un maestro, que es el autor nada menos que de la letra del tema mundialista que cantamos todos.
Potenciada a su vez con miles de horas de transmisión en vivo, otro tanto en redes sociales, opiniones de periodistas y futboleros, tensión y expectativa, publicidad interminable, cábalas y causalidades, hasta análisis políticos sobre cómo mejora el 'clima social' con cada victoria.
Tremendo peso para 26 personas, algunos con 21 años, y un cuerpo técnico, así sean los mejores del mundo.
En este momento Messi sostiene a la Argentina upa.
Por eso también es el momento de alivianar la carga, de aportar lo nuestro para que esa mochila la llevemos entre todos.
Es tiempo de agradecer la entrega, el compromiso, la fuerza y el profesionalismo que este grupo de argentinos nos ha brindado.
Conmueve, emociona.
Vamos a decirles que estamos con ellos, que cuenten con nosotros más allá de lo que tenga que ser. Que sabemos como sufre la familia, que injusta son algunas opiniones o calificativos poco felices.
Todavía falta lo mejor. Y lo mejor, es el reencuentro de todo un país con este grupo que ha logrado lo impensado. El reencuentro de la Argentina con Messi.
La Argentina de Messi.