Hacia 1996, luego de varios años de gobierno democrático, no había en la ciudad de F.Varela, un espacio oficial para la literatura. Solo intentos que quedaron en una edición formato diario, o un concurso que luego de un año de espera editó una minúscula revistilla,o la revista La Galera, que sucumbió por calumnia de gente sin creatividad... En fin, pasados esos primeros años y los intentos que me
excluyeron o me ignoraron, presenté un libro y se acercó gente a preguntar "por qué no se hace nada en literatura". No hay que olvidar que desde la Casa de la Cultura, por iniciativa de su director y la docente Inés De Candia, a quienes se sumaron proto empleados y profesores, see realizaron tres ferias del libro, que contaron con las mismas editoriales que por aquel entonces se presentaban en la Feria nacional del Libro. Se estima que pasaron cada año, alrededor de 12.000 chicos, no solo de Varela sino de berazategui, Quilmes y Alte. Hubo conferencias, casi todas brindadas por educadores locales, de Bs.As. Se vendieron libros y las editoriales donaron parte de las ganancias a cultura, gracias a lo cual se construyeron el salón del frente (para las clases de cerámica, fudamentalmente) y una oficina administrativa, también al frente. Ahi tambien abundaron los comentarios, elogiosos e intrigados por la falta de un área que se ocupara de la literatura. Y ahí comenzó la aventura: Convoqué a los interesados en el arte de escribir, con el apoyo de Roberto Cesán, entonces director de cultura, y vinieron doce vecinos. En 1997, con el material que juntamos en aquellas reuniones, la Municipalidad editó su primer antología de poetas varelenses. Municipal, con prólogo del intendente y pagado por las arcas municipales. Coordinado por una empleada de cultura y como parte del organigrama interno de esta Repartición. Ya no había un vacío, sino un incipiente departamento de literatura. Luego vinieron 17 años de trabajo, en los que estábamos convencidos que había un área de literatura municipal. Hoy alguien manifiesta que solo fue un taller; (en una charla posterior, la misma persona define al Tarumá como grupo independiente, no municipal. Cabe preguntarse dónde estuvo durante estos 18 años, y qué le contaron cuando le ofrecieron la conducción de un área tan importante) Salta a la vista lo poco que conoce de la cultura de su propio pueblo dando por inexistente todo lo que no haya salido de su propio accionar.¿Tan poco fieles son los que están a su alrededor, que la han informado tan mal? ¿Qué interés los mueve? Pero es nuestro deber recordar a todos, que no se puede cambiar la historia con una apreciación del presente. Lo que fue, generó lo que está, y aunque se lo destruya o se le cambie el cauce, no podemos hacerlo desaparecer. Puede ser que la historia sea según el punto de vista del observador, pero hay cosas que no se pueden alterar y al sumar los distintos ángulos tendremos una imagen tridimensional y concreta de la existencia de este grupo, que casi desde sus inicios, tuvo que soportar las afrentas de quienes deseaban conducirlo sin comprenderlo, ni saber que es la cultura, ni querer compartir con elementos muy rescatables del pueblo sus efímeras glorias. .Cuando vieron que funcionaba lo desearon para sí, y al no obtenerlo, bregaron por su destrucción. Hoy, el Tarumá sigue en las instalaciones de la asociación civil "La Conurbana", ya que al no ser reconocido por lo que históricamente es, tampoco debe obediencia ni reconocimiento hacia quien lo bastardea.