05/12/2016
Sabías que…..
La mayoría de las personas, cuidamos permanentemente nuestra salud y la de nuestra familia. Para eso mantenemos limpia nuestra casa, tratamos de tener una buena cobertura médica, nos alimentamos bien. Pero…
¿Nos alimentamos bien?
La principal fuente de minerales, vitaminas, fibras y nutrientes de primera calidad son LAS FRUTAS Y VERDURAS.
Todo lo que tenga algún tipo de procesamiento, pierde la mayoría de sus nutrientes principales.
Pero las frutas y verduras que consumimos, ¿son tan sanas como pensamos? Analicémoslo:
• Por una cuestión de que se cosechan en el lugar de producción, que
requieren ser trasladados miles de kilómetros, la mayoría de las veces son cosechadas antes de que maduren sin que la planta le brinde a su fruto todos los nutrientes plenos.
Esos productos son transportados durante kilómetros, almacenados, y después comercializados. Una persona los adquiere y también los almacena varios días en su heladera antes de consumirlos.
Entre el momento en el cual son cosechados y el momento en el cual son consumidos, pueden pasar desde una semana hasta varios meses. En ese trascurso, los nutrientes y vitaminas se degradan, y la mayoría se pierde.
• Por otro lado, también cabe preguntarnos como son producidos
esos alimentos. El uso de agroquímicos es una práctica ya instaurada en la agricultura, y la mayoría de los que se usan en Latinoamérica están prohibidos en los países europeos y en Norteamérica. A ese hecho, “legal” podemos sumarle prácticas ilegales que muchas veces se llevan a cabo, como por ejemplo, abonar la tierra con líquidos cloacales que contienen materia f***l. Si bien el Estado prohíbe estas prácticas, sabemos que no tiene infraestructura como para poder controlar todo lo que se produce en la Argentina.
• Queda entonces la opción de los productos orgánicos, aunque esta clasificación muchas veces es solamente una etiqueta para vendernos los productos más caros. Que sea orgánico, no significa que no se hayan usado sustancias toxicas para impedir la propagación de plagas. Tampoco que sea orgánico garantiza que se acorte el tiempo entre la cosecha y el consumo.
Se denuncia muchas veces todo esto, pero como siempre, no se termina haciendo nada.
Podés poner en internet “frutas y verduras cntaminadas”, o “pérdida de nutrientes en frutas y verduras” y aparecerá muchísima información
Este tipo de alimentación tiene consecuencias directas sobre la salud.
Tenemos una sociedad que tiene cada vez una mayor oferta de alimentos para ofrecer, pero por la dinámica misma de las empresas agrarias y alimenticias, por la necesidad de abastecer a ciudades cada vez más grandes, los alimentos son cada vez más artificiales y de peor calidad.
¿Qué opción queda entonces para los que vivimos en las grandes ciudades y no tenemos la oportunidad de tener nuestra propia huerta orgánica?
Nos queda la HIDROPONÍA.
La hidroponia es un método desarrollado desde hace mas de cinco décadas, que consiste en el cultivo sin suelo.
Básicamente se trata de cultivar en otro tipo de sustratos o en agua, y suministrarle a la planta todos los nutrientes que ella obtendría del suelo.
Las ventajas de este sistema con respecto al cultivo tradicional son muchas:
• Permite cultivar en espacios muy reducidos.
• El cultivo es independiente del clima si se realiza en invernáculos.
• No se usan agroquímicos para combatir enfermedades del suelo ni a las malezas, que son la gran mayoría de las enfermedades que afectan a los cultivos.
• No hace falta ser ingeniero agrónomo para poder aplicarlo. Es una técnica cuyo dominio es bastante simple.
• Permite obtener varias cosechas al año.
• A nivel familiar, requiere muy poco tiempo para ser atendida.
Hasta ahora la hidroponia era aplicada sobre todo en grandes establecimientos comerciales que utilizan esta técnica para obtener mayores rendimientos. Se utiliza sobre todo en países con problemas de suelo, como Israel. En la Argentina, debido a que hasta ahora los suelos han sido muy ricos, no se aplica en forma masiva en los establecimientos agrícolas.
Pero la idea que hemos desarrollado es hacer accesible este sistema para los hogares.