18/07/2025
EL BOLSÓN: El Hogar Emmaus, un refugio donde el frío se combate con solidaridad
En una época donde el invierno golpea fuerte no solo desde lo climático sino también desde lo económico, el Hogar Emmaus de El Bolsón se vuelve un lugar indispensable para quienes viven en situación de calle. Ubicado junto a la parroquia Nuestra Señora de Luján, este espacio recibe a diario a perdonas que no tienen dónde dormir, ofreciendo no sólo un techo, sino también un plato caliente y algo mucho más profundo: contención humana.
“Increíblemente, este año no es el frío lo que más los convoca, sino la comida y la compañía”, explicó Inés Hall, una de las referentes del voluntariado. “Hay mucha gente que está sola, sin trabajo, viviendo situaciones muy complicadas. Lo que buscan, más allá del abrigo, es no sentirse abandonados”.
Actualmente el hogar tiene 11 camas disponibles, pero muchas noches se improvisan colchones en el piso o incluso un sofá cama que fue donado por una vecina del paraje Entre Ríos. “Oscilamos entre 8 y 10 personas por noche. A veces entra uno más, como se puede”, agregó Adriana Otermín, quien también coordina el espacio.
El ingreso es voluntario y se realiza alrededor de las 19 horas. Pero no todos pueden quedarse. “Es una casa, no una institución grande. Hay criterios que debemos seguir para resguardar la armonía. Si la persona está muy alcoholizada o bajo sustancias, no puede ingresar”, aclararon. Aún así, muchas veces se les entrega comida aunque no puedan quedarse a dormir.
El espacio también permite que los huéspedes se den una ducha, se cambien la ropa y accedan a un ropero que se mantiene gracias a donaciones. “Siempre estamos necesitando ayuda para el lavado de ropa, el mantenimiento y la cocina. Hay muchas tareas por cubrir”, señalaron desde la organización.
Un compromiso que va más allá del voluntariado
“El voluntariado empieza como algo libre, pero con el tiempo se transforma en compromiso”, reflexionó el padre Pepe Lynch, referente de la parroquia. “No es ‘voy si tengo ganas’, sino que uno asume responsabilidades. Cocinar, limpiar, estar presente. Y eso transforma tanto al que da como al que recibe”.
Actualmente trabajan unos 26 a 30 voluntarios, pero la demanda crece y se necesitan más manos. También se busca convocar talleristas solidarios, para ofrecer algún tipo de formación o actividad a quienes se alojan. “La sociedad nos pide que no sólo duerman y coman, sino que también produzcan algo. Estamos de acuerdo, pero necesitamos ayuda para eso”, señalaron.
El sostenimiento económico del Hogar Emmaus se basa en un convenio con el municipio, donaciones vecinales, venta de comida en eventos y el apoyo de la Fundación Emmaus de Bariloche. Sin embargo, los fondos son limitados. “Tenemos apenas 10 socios que colaboran regularmente. Si fueran 100, todo sería más fácil”, explicaron.
Un llamado a la comunidad
“Necesitamos más socios, más voluntarios, más gente que entienda que estos hombres no son vagos ni borrachos. Son personas, como vos o como yo, que fueron golpeadas por la vida”, expresó Adriana. “Solos no pudieron. Nosotros tratamos de sostenerlos un poco, pero también necesitamos del resto de la comunidad”.
Quienes quieran colaborar pueden hacerlo a través de aportes económicos al alias Emmaus.ElBolson (Banco Nación), o acercarse al hogar para sumarse como voluntarios en tareas diarias, lavadero, cocina o ropero.
“La vida los ha golpeado, pero no dejan de ser personas. Lo que tratamos de rescatar no es solo del frío: es del abandono, del hambre, de la soledad”, concluyeron.