25/05/2026
Hace más de 200 años, un grupo de argentinos decidió no conformarse.
Se animaron a cuestionar al poder.
A enfrentar un sistema injusto.
A defender la libertad incluso cuando parecía imposible.
Hoy, la discusión sigue vigente.
Porque cuando trabajar cuesta, cuando emprender se vuelve una pelea constante y cuando muchos sienten que su voz no vale, la libertad deja de ser un discurso y pasa a ser una necesidad.
La historia no se honra solamente recordándola.
Se honra defendiéndola.
La libertad no se negocia.
No se delega.
Y no se posterga.
Se defiende.