02/02/2026
Cada 2 de febrero, el pueblo de Colonia Caroya agradece a la Virgen del Monserrat por haber escuchado sus plegarias y haber liberado a la comunidad del cólera en el año 1887, una epidemia que se llevó la vida de varios vecinos.
¿Y por qué le suplicamos a ella?
Porque al llegar los inmigrantes a estas tierras, encontraron la imagen de la Virgen del Monserrat en la Estancia de Caroya, lugar donde vivieron hasta la entrega de sus parcelas.
¿Y por qué estaba allí la Virgen del Monserrat?
Porque la Estancia pertenecía a la Compañía de Jesús. Fueron los jesuitas quienes trajeron esa primera imagen que hoy es símbolo de fe e identidad para nuestro pueblo.
¿Qué ocurrió?
En 1886 el cólera llegó a Colonia Caroya con una violencia devastadora: quienes se contagiaban, en la mayoría de los casos, perdían la vida. Entre 1886 y 1887 llegaron incluso estudiantes de medicina para colaborar, pero nada lograba detener la enfermedad.
Fue entonces cuando el padre Bonoris convocó a los 1.200 habitantes de la Colonia a rezar unidos frente a la imagen de la Virgen del Monserrat que se encontraba en la Estancia, pidiendo que el cólera se retirara de nuestro pueblo.
Al día siguiente, el milagro se cumplió: no hubo más víctimas fatales.
¿Y por qué el 2 de febrero?
Una semana después de aquel hecho, se celebra el día de la Virgen de la Candelaria, fecha que fue elegida para cumplir la promesa y agradecer la protección recibida.
Gracias Virgen del Monserrat!