Los primeros años de vida de los chicos son fundamentales. Por eso, la Estimulación Temprana es un requisito básico para el desarrollo del cerebro del bebé, ya que potencia sus funciones en todos los aspectos: cognitivo, lingüístico, motor y social. Los chicos nacen con un gran potencial y, para que lo desarrollen, necesitan de ciertos estímulos desde el nacimiento. Cuanto más pequeños, más eficaz
es la estimulación, porque su cerebro tiene mayor plasticidad. Esto facilita las conexiones entre las neuronas, con rapidez y eficacia. Puede contemplarse desde una perspectiva terapéutica, en la que la estimulación se hará más intensiva y adaptada a las necesidades concretas del niño con dificultades. Por medio de la misma, se busca crear un espacio, donde se enfatice la interacción de los padres con sus hijos. La atención es de manera personalizada y se encuentra dirigida a bebés y niños/as desde los 45 días a 4 años de edad.