27/08/2024
1920 - 27 de agosto - 2024
EL MÉRITO ARGENTINO DE HABER INVENTADO LA PROGRAMACIÓN DE RADIO
LA CREACIÓN ARGENTINA FUE LA DE EMITIR PROGRAMACIÓN A DIARIO EN FORMA CONTNUADA.
El origen de la transmisión radioeléctrica, por ondas de radio, hoy denominadas hertzianas en homenaje a Heinrich Rudolf Hertz (Hamburgo, Confederación Germánica 1857 - 1894), físico alemán, que descubrió la propagación de las ondas electromagnéticas y las formas para producirlas y detectarlas.
Entre fines del siglo XIX y principios del XX los desarrollos tienen varios padres en una época plena de experimentación en ese campo; como en el caso de la televisión o el teléfono, estos desarrollos se dieron independientemente en varios lugares del mundo con poco tiempo de diferencia.
Entre ellos se destacan, en realidad es de los que hay memoria y sobre todo difusión, Aleksander Stepánovich Popov (Turyínskiye Rudnikí, hoy Krasnoturyinsk, en los Urales, Rusia 1859 - 1906), Nikola Tesla (Smiljan, Imperio Austro Húngaro, hoy Croacia, 1856 - 1943) y, sobre todo, Guglielmo Marconi (Bolonia, Reino de Italia, 1874 - 1937) un ingeniero electrónico italiano, conocido como uno de los más destacados impulsores de la radiotransmisión a larga distancia, por el establecimiento de la Ley de Marconi, así como por el desarrollo de un sistema de telegrafía sin hilos (TSH) o radiotelegrafía.
Marconi es señalado, a veces, como el inventor de la radio, aunque realmente esta es una invención colectiva, y compartió en 1909 el Premio Nobel de Física junto a Carl Ferdinand Braun en reconocimiento a sus contribuciones en el desarrollo de la telegrafía inalámbrica.
Hubo muchos anónimos, en diversas partes del mundo, con experiencias varias que llevaron al nacimiento de lo que se conoció como radioafición: los radioaficionados.
En 1900, Reginald Aubrey Fessenden (East Bolton, Quebec, Canadá, 6 de octubre de 1866 - 22 de julio de 1932) trabajaba para el United States Weather Bureau (Servicio Meteorológico de Estados Unidos) donde desarrolló el principio heterodino, con el que dos señales combinadas producen un tercer tono audible. Mientras trabajaba allí, Fessenden, experimentando con un transmisor a chispa de alta frecuencia, transmitió con éxito la voz humana el 23 de diciembre de 1900 a través de una distancia de aproximadamente 1,6 kilómetros, lo que parece haber sido la primera radiotransmisión de audio en el mundo.
La primera transmisión sonora de la que hay registro fue en la Nochebuena de 1906: Fessenden utilizó su transmisor-alternador para emitir una pequeña secuencia desde Brant Rock (EEUU, población costera sobre el océano Atlántico) que incluyó la canción O Holy Night tocada por él mismo con el violín, y la lectura del pasaje de Lucas, capítulo 2, de la Biblia. La audiencia principal de estas transmisiones fue un número desconocido de operadores de radio a bordo de barcos a lo largo de la costa Atlántica de los Estados Unidos.
No fue hasta 1910 que comienzan las primeras transmisiones radiofónicas para entretenimiento, ya que hasta entonces habían sido experimentales o sin la requerida continuidad.
El antecedente de las transmisiones de dramas, comedias, música y noticias en vivo, de como hoy conocemos a la radio como medio de comunicación, tuvo un precedente en el Théâtrophone, comercialmente presentado en París en 1890 y disponible hasta 1932. Que permitió a los oyentes escuchar las transmisiones en vivo sobre informes noticiarios mediante una red telefónica.
Las primeras transmisiones para entretenimiento regulares comenzaron en 1920 en Argentina. El día 27 de agosto, a las nueve de la noche, desde la azotea del Teatro Coliseo de Buenos Aires, la Sociedad Radio Argentina transmitió la ópera de Richard Wagner Parsifal, comenzando así con la programación de la primera emisora de radiodifusión en el mundo.
Su creador, organizador y primer locutor del mundo fue el Dr. Enrique Telémaco Susini. Enrique Susini (médico argentino, artista pleno y un pionero de la radiodifusión mundial) quien pronunció frente a un micrófono de radio las que serían las primeras palabras de una transmisión en Argentina; junto con él fueron sus colaboradores, César Guerrico, Luis Romero Carranza y Miguel Mujica.
Para mayores datos Susini, Guerrico, Carranza y Mujica eran cuatro jóvenes que provenía del mundo de la medicina: el médico Susini, quien entonces tenía 25 años; y los otros tres, estudiantes de la Universidad de Buenos Aires: Mujica, de 18, Guerrico, Romero y Carranza, de 22 quienes se desempeñaron con un transmisor, de 5 Watts, fabricado por ellos y un largo alambre de cobre como antena colocado en la terraza del viejo teatro Coliseo (Charcas, hoy Marcelo T. de Alvear, 1125) de la ciudad de Buenos Aires.
Si bien ese histórico momento, originado desde la terraza del teatro, solo fue escuchado por menos de 100 personas, aquellos también experimentadores que tenían un precario receptor, estableció un precedente significativo en la radiofonía mundial, cambiando para siempre la vida cotidiana no sólo de los argentinos sino también de todos los habitantes del mundo.
Fue tan bien recibida la novedad, que continuaron los siguientes días transmitiendo las óperas Aída, Iris, Rigoletto y Manón y se extendieron al escenario del Teatro Colón.
Por su iniciativa, extraña para entonces, recibieron el mote de LOS LOCOS DE LA AZOTEA.
¡HABÍA NACIDO LA RADIOTELEFONÍA A NIVEL MUNDIAL!