15/03/2026
Claudio Marín, otra vez en el centro de la polémica: lo vinculan a sobreprecios en el hospital de Cipolletti
El psicólogo y comerciante, que arrastra denuncias y sanciones éticas, aparece señalado en una trama de presuntas compras millonarias con valores inflados en el Pedro Moguillansky.
Una nueva denuncia volvió a sacudir a Cipolletti tras conocerse acusaciones por presuntos sobreprecios en compras realizadas por el hospital Pedro Moguillansky entre 2019 y 2023. De acuerdo con la información difundida, la operatoria habría ocurrido durante la gestión de la exdirectora Claudia Muñoz y tendría como beneficiario a un proveedor local que ya arrastraba fuertes cuestionamientos públicos.
Según la denuncia, se trata del psicólogo Claudio Marín, dueño de la papelera Envamar, ubicada en la calle Esquiú de Cipolletti. La firma habría vendido al centro de salud distintos insumos de papel y limpieza, entre ellos papel higiénico y alcohol en gel, con valores que habrían estado por encima de los precios de mercado, generando un perjuicio millonario para el Estado.
El caso adquiere mayor dimensión política e institucional porque, de acuerdo con la información que trascendió, estas presuntas irregularidades habrían tenido consecuencias dentro del propio hospital. La situación, según se indicó, le habría costado el cargo a la entonces directora Claudia Muñoz, en medio de cuestionamientos por la administración de compras y contrataciones durante ese período.
La figura de Claudio Marín ya había quedado en el centro de la polémica durante 2025 por otras denuncias de alto impacto vinculadas a su actuación profesional como psicólogo. En ese marco, fue señalado por supuestas intervenciones irregulares en procesos relacionados con la atención integral de la infancia, incluyendo acusaciones por presunta manipulación psicológica de niños, elaboración de dictámenes falsos e injerencia en vínculos familiares con el objetivo de influir en expedientes judiciales.
Esos cuestionamientos se suman a antecedentes previos. En 2024, según lo expuesto públicamente, el Colegio de Psicólogos de Río Negro lo suspendió por dos años tras atribuirle graves faltas éticas en una causa de abuso sexual en Cipolletti. De acuerdo con esos antecedentes, se le reprochó haber actuado sin la objetividad, neutralidad e imparcialidad que exige la intervención pericial en casos sensibles, lo que profundizó el nivel de controversia alrededor de su nombre.
Ahora, con la denuncia por presuntos sobreprecios en el hospital Pedro Moguillansky, el foco vuelve a posarse sobre la relación entre proveedores, manejo de fondos públicos y controles internos en el sistema de salud.