CONSTRUYENDO PODER POPULAR PARA EL CAMBIO SOCIAL
"Lo que nosotros tenemos que practicar hoy, es la solidaridad. No debemos acercarnos al pueblo a decir: "Aquí estamos. Venimos a darte la caridad de nuestra presencia, a enseñarte con nuestra presencia, a enseñarte con nuestra ciencia, a demostrarte tus errores, tu incultura, tu falta de conocimientos elementales". Debemos ir con afán investigativo
, y con espíritu humilde, a aprender en la gran fuente de sabiduría que es el pueblo"." A través de esta cartilla queremos contarles qué hacemos, qué pensamos y cómo nos organizamos, y a la vez, invitarlos a formar parte de este grupo de trabajo.
¿Por qué se crea Embarriadxs? La agrupación se gesta con el fin de crear poder popular en los barrios, desde abajo con los de abajo, construir un mundo mejor para vivir dignamente entre todos y todas.
¿Qué es poder popular? El poder como saben siempre está al alcance de los de arriba, del Estado y de los empresarios. Los que manejan nuestras vidas y deciden por nosotros. Los que viven del sudor del pueblo y a costa de este se enriquecen. Es por esto que creemos necesaria la formación de un poder popular, algo por fuera a ellos, alternativo. Es decir, que cada barrio empiece a decidir por sí mismo. Entendiéndonos no ya como individuos egoístas preocupados por nosotros mismos nada más- como quiere la sociedad que lo hagamos- sino empezar a pensarnos como comunidad, como algo colectivo. Porque creemos que el poder no es mandar o imponer voluntad sobre otros, sino la idea de poder hacer, poder construir. Y ese poder que construimos quienes pretendemos ser libres es el poder como relación social. Es decir, el practicar una construcción cotidiana donde valores como la horizontalidad, la solidaridad, la empatía, el compañerismo, la humildad y la transparencia, sean la base de la cual partamos para empezar a cambiar la sociedad hoy, anticipando la sociedad que queremos. Para esto es necesaria la organización.
¿Cómo pensamos la organización? Pensamos la organización como un acuerdo entre vecinas y vecinos en un barrio, obreras y obreros en una fábrica, o estudiantes en una escuela. Un acuerdo en el que las metas son pensadas entre todas y todos, y de la misma manera que se piensan, se coopera para realizarlas y seguir construyendo. Creemos necesaria la organización del pueblo en cada barrio, con sus vecinos participando en su devenir, para transformar la realidad en la que vivimos mejorándola, construyendo con nuestras propias manos las herramientas que nos posibiliten hacerlo. Esas herramientas son la auto-organización y acción colectiva y grupal, mediante por ejemplo asambleas donde cada uno tiene voz y voto, sin ningún tipo de jerarquía donde una persona, grupo de personas, partido político u otro tipo de organización, tome decisiones por los demás.
¿Se puede transformar la realidad? Claro que sí. Hay realidades personales, barriales, locales y nacionales. Y hasta realidades internacionales. Por ejemplo la guerra de Malvinas fue una realidad que nos tocó como sociedad a nivel nacional e internacional. Nosotras y nosotros nos proponemos trabajar sobre nuestra realidad más cercana, la realidad del día a día de los habitantes del barrio sabiendo que hay problemáticas a nivel mundial que se repiten a nivel local. Por eso también pensamos que si nuestro trabajo en conjunto con los vecinos rinde sus frutos puede ser un ejemplo para otros barrios.
¿De qué depende poder transformar la realidad? De la fuerza que tengamos para hacerlo, no es lo mismo uno o dos, que diez, veinte o cien personas movilizándose por una idea, por un objetivo a lograr. Por eso nos importan dos cosas: que cada vez seamos más y que cada vez seamos mejores.
¿Qué significa esto? Ser mejores significa ser más solidarios, más comprometidos con nuestros acuerdos de trabajo en común y con la escucha humilde de todas las voces, es decir mostrar que como personas podemos ser mejores para que esto sirva de ejemplo para otros y que el ejemplo vuelva. Multiplicar.
¿Hacemos política? La respuesta es Sí. Porque hacer política para nosotros es entendernos parte de los problemas de la sociedad y querer participar para transformarlos. Y la respuesta es No. No hacemos lo que la gente entiende por “hacer política”, o sea usar la política para beneficios propios y de unos pocos.
¿Somos de algún partido? Embarriadxs es una agrupación que labura en los barrios y nace en Julio del 2012. Pertenece al Frente Popular Dario Santillan- Corriente Nacional, que es una fuerza política con compañeras y compañeros en distintos puntos del país que construye día a día Poder Popular, en los barrios, en los secundarios y universidades, desde los medios de comunicación comunitarios, de los gremios de trabajadores y cooperativas, desde los espacios de género y niñez con el horizonte puesto en el Cambio Social.
¿Cuál es nuestra forma de trabajo? Caminar el barrio. Desde el primer día, como dice la cita del comienzo nuestra intención fue conocer a las vecinas y vecinos y, juntos, abrir el debate sobre las realidades tan complejas que vivimos. Así, de esta manera, compartimos las distintas lecturas del mundo y comenzamos a movernos a partir de ellas. Trabajamos en el barrio según las necesidades de sus habitantes, ya sean niños, jóvenes o adultos. Hoy en día, estamos llevando a cabo un proyecto de autoconstrucción en el Barrio Blanco junto con las vecinas y vecinos, de 10 viviendas mediante una cooperativa formada por propios militantes de la agrupación y familias- ya compañerxs- afectadas por la problemática de la vivienda. Asi también, articulamos desde la cultura con lxs compañerxs del centro cultural La Ronda, recuperado ya hace 4 años y apostando en conjunto a seguir esparciendo la Cultura Popular. También, compañeras han iniciado el proyecto de una cooperativa de cocina. Asi también, funciona un Espacio de Niñez que se encarga de hacer actividades para los niñxs en el barrio, como un Espacio de Genero donde tratamos la problemática de la mujer y las minorías sexuales, y un taller para varones con el objetivo de romper con todo el machismo impuesto y naturalizado por la sociedad en que vivimos. Ante esto nxs declaramos feministas, antipatriarcales, anticapitalistas y antiimperialistas.
¿Por qué militamos? Partimos de tres condiciones fundamentales: el amor, la rebeldía y la esperanza. A eso le llamamos militancia. Nuestra militancia mezcla sentimientos de amor hacia los otros y las otras, rebeldía para combatir las injusticias y esperanza para no resignarnos, saber que la realidad se puede cambiar.
¿Qué les pedimos a lxs vecinxs? Pedimos compromiso en la medida de las posibilidades de cada uno. No todos pueden dar lo mismo, por eso también pedimos sinceridad para saber con quién y con qué contamos. Algunos vecinos nos pueden dar su colaboración, y siempre es bienvenida. Aquellos que deseen comprometerse con la militancia les pedimos que asistan cada vez que se organice una reunión en el barrio. Ese aporte es fundamental para nosotros porque son los habitantes del barrio quienes conocen a fondo las problemáticas del mismo. Los vecinos son los ojos, los oídos y la boca de la agrupación. Participar no es una obligación, pero sí un compromiso. El compromiso es por nosotros, por sus hijos, por una vida digna, por los de abajo, por el pueblo. Nosotros creemos que esta organización barrial es capaz de cambiar estas injusticias, mediante la lucha en conjunto. Reclamando cada vez que sea necesario al Estado lo que se crea justo. Buscando nuevas relaciones sociales y humanas, en lo que respecta al trabajo por ejemplo con la creación de cooperativas donde ningún patrón mande a ningún trabajador, dejándole un pequeño sueldo y llevándose todo lo restante. Donde los mismos trabajadores puedan manejar la empresa y tomar las decisiones que crean correctas. O una nueva forma de educación alternativa para a quienes no se les abre la puerta de la escuela, por ejemplo la creación de bachilleratos populares. Nuevas relaciones humanas donde el vecino no es alguien distinto y ajeno al barrio, donde a ese vecino solo le importa él y nada más que él. Sino por el contrario, empezar a pensarse como comunidad, como un conjunto de personas iguales luchando por su soberanía, para que los demás dejen de decidir por nosotros. Siendo ahora nosotros los protagonistas, como debería ser. Es el pueblo la fuente de sabiduría, el que todo lo sabe y está apto para enseñar, y por ende, el que debe decidir en su barrio concreto. Si esto se daría en cada barrio de seguro que se haría posible ese mundo que añoramos, que crece desde abajo para arriba, y no al revés. Por esto es sumamente necesario el compromiso como vecino-militante. Es decir, esas personas que se puedan poner la camiseta del barrio y llevar adelante la lucha. De ahí en más la asamblea es el lugar donde se toman las decisiones de forma horizontal y participativa, sin ningún tipo de dirigente ni partido ni nada por el estilo. Solo los vecinos organizados pueden cambiar la situación concreta del barrio en el que conviven. El pueblo debe entender que el que más conoce el tema de la falta de viviendas, de las calles deterioradas, la falta de luz y otros servicios, es el mismo pueblo. ¿Quién mejor que él? Nadie. Cada barrio sabe cuáles son sus necesidades. Ya no debe ser un actor secundario, sino ser el protagonista de su vida. Ya nadie más puede decidir por nosotros.
¿Qué logramos con todo esto? Después de cada jornada, de cada pequeño logro, uno siente que la vida es algo más que el trabajo diario y las responsabilidades que nos llueven de afuera y debemos aceptar. En esta tarea nos sentimos hacedores de nuestras vidas y luchando contra las injusticias y por nuestros derechos, sentimos que las palabras libertad y dignidad cobran sentido.
¿Qué pensamos de los políticos de turno? No somos parte del oficialismo ni de la llamada oposición. Creemos que este gobierno ha avanzado en asistencia social más que otros pero también pensamos que la forma de mejorar las condiciones de las personas es dando trabajo, en blanco y que alcance para todas las necesidades básicas de la familia. Para eso hay que cambiar las estructuras económicas del país, que los empresarios y los poderosos no se sigan enriqueciendo a costa del sudor de las mayorías. Por ejemplo para aliviar el bolsillo de los pobres debería sacarse el IVA y cobrarles más impuestos a los que más tienen. Nos sumamos a las resistencias de los pueblos contra el extractivismo, el agronegocio, la represión de nuestros pueblos originarios, la precarización laboral, la criminalización de la protesta social, parándonos desde una postura crítica del kirchnerismo, reconociendo lo que se ha logrado en estos años referido a la concreción de algunos reclamos históricos que el pueblo ha levantado, sobre todo en avances parciales en políticas sociales. Así mismo, entendemos que la oposición, lejos de tener una propuesta superadora al gobierno actual y que vele por los reclamos del pueblo, se centra en viejas recetas que tanto daño nos han causado. Las mismas que hicieron que nos levantemos en 2001, exigiendo a gritos “que se vayan todos”, hartos de ésta política neoliberal que nos despojó de derechos sociales fundamentales, como trabajo, vivienda y comida. Elegimos este camino: ser independientes, decir lo que pensamos y hacer lo que decimos. Creemos que la realidad se cambia de abajo para arriba, ya que son los que sufren la falta de derechos quienes realmente se moverán con el objetivo de cambiarlo, no esperamos nada de arriba aunque sí creemos que hay que demandar y exigir cambios. Para eso les pagamos. Para que nos representen. ¿Alguien sabe quiénes son los concejales o los diputados y senadores, alguien sabe qué hacen? ¿Alguien los vio caminar por los barrios o por los lugares de trabajo para ver cuáles son las condiciones en que vivimos o trabajamos? ¿Cómo hacen valer el abultado sueldo que les pagamos con nuestros impuestos? Por eso para cambiar la realidad en la que vivimos primero no debemos aceptar lo que está mal como algo natural. No debemos acostumbrarnos a ver un pibe sin zapatillas, a ver una calle sin iluminación, a tomar agua envenenada, a no tener una atención de salud de calidad y cercana a nuestro domicilio. Sabemos que esas realidades se pueden cambiar y que depende de que el pueblo se organice para luchar por lo que le pertenece. Ese es el desafío que nos propusimos y que les proponemos. Esperamos contar con vos.
-EMBARRIADXS Chivilcoy, en el Frente Popular Dario Santillan- Corriente Nacional.