18/05/2025
Hasta siempre, querida Comadre
Con profundo dolor despedimos a Laura Vargas, para todos y todas, simplemente la Comadre.
Su partida deja un vacío imposible de llenar, pero también un legado imborrable que vivirá por siempre en el corazón de nuestra institución.
Laura fue parte de esta familia desde el primer día, desde cuando la Agrupación Virgen de Fátima no tenía más que sueños por cumplir. Acompañó cada paso, cada logro, cada dificultad. Lo hizo sin pedir nada a cambio, con un corazón enorme, con una disposición incansable, y con un amor incondicional que sostuvo a esta agrupación por más de 35 años.
Estuvo en las buenas y en las malas, sin nunca darnos la espalda. Siempre con una palabra justa, con una mano tendida, con una sonrisa cómplice. Fue la comadre de todos y todas. Nos acompañó como solo los grandes corazones saben hacerlo: con presencia, compromiso y amor verdadero.
Hoy la despedimos con profundo dolor toda la familia de la Agrupación Virgen de Fátima y la familia Gómez, quienes fuimos testigos de su entrega, su lealtad y su inmenso cariño.
Hoy despedimos su cuerpo, pero su espíritu queda entre nosotros. Porque quienes entregan su vida por los demás nunca se van del todo.
Gracias por tanto, Comadre. Que tu luz nos siga guiando.