09/05/2026
*El hallazgo del sentido de la Vida.*
El hallazgo del sentido a la vida se da cuando un ser humano:
-Descubre una verdad sobre sí mismo.
-Toma conciencia sobre alternativas de elección.
-Experimenta su unicidad.
-Actúa responsablemente
-Realiza actividades significativas.
-Percibe la verdad, la belleza y el amor.
-Trasciende sus intereses a través del amor y del servicio.
-Transforma el dolor y el sufrimiento en oportunidades.
El problema no radica en la falta de puertas reales o potenciales, sino en la actitud mental que no visualiza *"más allá de sus propias narices"*
La vida es una gama inmensa de posibilidades y de oportunidades; para verlas se requiere una actitud mental abierta y propositiva.
En estas encrucijadas hay dos alternativas: la navegación para seguir ocultando estas realidades o la toma dolorosa de conciencia y de responsabilidad para iniciar la nueva búsqueda.
El dolor adquiere sentido para buscar en lo más profundo de sí mismo los nuevos motivos para vivir, para valorar la salud, la vida y el amor, para encontrar el sentido del servicio, en suma, para vincularse significativamente con los valores, con las personas, con el trabajo, con el servicio, con la naturaleza, con el universo y con lo divino.
A lo largo de la vida vamos modelando nuestra autoestima, por lo que las situaciones por las que pasemos nos influyen en ella.
Es la confianza en nuestra capacidad de pensar y enfrentarnos a los desafíos básicos de la vida, así como la confianza en nuestro derecho a triunfar y a ser felices; el sentimiento de ser respetables, de ser dignos y de tener derecho a afirmar nuestras necesidades y carencias, alcanzar nuestros principios morales y g***r del fruto de nuestros esfuerzos.
Colaboración: Griselda Sisterna, mamá de Tobías y Pilar Tavarone, mamá de Daniel.