26/07/2017
Indignados como vos, vemos cómo se enriquecen los funcionarios políticos, jueces, diputados que cobran sueldos de privilegio y viven alejados de la forma en que vive cotidianamente el pueblo trabajador. En Córdoba, tal como lo denuncié mostrando mi propio recibo de sueldo, los legisladores llenan sus bolsillos con más de 75 mil pesos todos los meses. Los diputados nacionales que menos ganan se llevan 95 mil pesos y algunos hasta 150 mil, ¿lo sabías? Indignante! No tienen vergüenza porque esto sucede mientras el 40% de la población en Córdoba es pobre, mientras mas de la mitad de los chicos entre 0 y 17 años son pobres, mientras la mitad de los trabajadores en nuestro país gana menos de 8 mil pesos.
Y sin embargo, son los mismo políticos con dietas de privilegio los que cuentan con centavos, puntos y comas, en los medios de comunicación cuánto ganamos los trabajadores, nos dicen si un 17 o 25% de aumento nos alcanza para vivir o no, y así se tiran contra los pedidos de aumento salarial de las docentes o de cualquier trabajador. A ellos no les importa como vive el pueblo trabajador, porque viven en countries, andan en autos de lujo y no en el transporte público, ni se atienden en los hospitales que se caen a pedazos o mandan a sus hijos a las escuelas públicas que los docentes mantenemos sobre nuestras espaldas. Viven así, con sueldo de gerentes de empresa y por eso gobiernan para los ricos.
En cambio, desde el Frente de Izquierda no solo hemos rechazado cada aumento en la Legislatura y en el Congreso, sino que ganamos como una maestra y donamos el resto a causas populares y de los trabajadores. En mi caso, sigo cobrando 17 mil pesos, monto similar al que me corresponde como sueldo docente. El resto de esa dieta que no percibimos, lo aportamos a las luchas, como acabamos de hacer con las y los trabajadores de PepsiCo que pelean contra una multinacional que los dejó en la calle. Junto a ellos decimos para que no haya familias en la calle, nunca más.