27/08/2025
MARCHA NACIONAL CONTRA EL GATILLO FACIL: nuevas víctimas en el 2025
En un contexto desfavorable para la clase trabajadora, donde todos los días se suman nuevos reclamos, es importante entender que la lucha antirrepresiva es crucial.
La cara más cruel del sistema capitalista avanza a pasos agigantados de la mano de Milei, y de los gobernadores. Los reclamos de lxs jubiladxs y de lxs trabajadorxs de distintas áreas como Discapacidad, Salud, Educación y tantas otras no hacen más que ratificar que el pueblo se mantiene en pie de lucha.
Los sectores populares son los más golpeados por esta política de hambre, donde día a día se avanza sobre las necesidades básicas de los barrios más empobrecidos.
¿La respuesta del gobierno ante los reclamos? Más represión. Bullrich y los gobernadores como Llaryora han avanzado con medidas punitivas e inversiones millonarias en el área de Seguridad.
Más plata para la policía, más palos para el pueblo.
Cada mejora al aparato represivo es solo más violencia para el pueblo, es por eso que decimos que no es violencia institucional, sino represión estatal. Porque las fuerzas represivas son las garantes de la desigualdad social que cada vez es mayor.
Desigualdad que se ve en cada área de nuestra vida, y que día a día nos trae nuevas víctimas.
Este año en Córdoba las víctimas por asesinatos por las fuerzas represivas tuvieron menos repercusión mediática que otros años. Sin embargo pudimos corroborar los nombres de:
-Milagros Bastos, desaparecida a fines del año pasado, y encontrada sin vida por unos albañiles en el placard del ex comisario Horacio Antonio Grasso, quien cumplía una prisión domiciliaria por haber asesinado a un niño, Facundo Novillo Cancinos, en 2007.
-Guillermo Bustamante, asesinado en el mes de marzo por los uniformados Marcos Guzmán Altamirano, Nicolás Bulacio y Juan Marín, cuando lo golpearon y redujeron hasta dejarlo sin vida en una estación de servicio.
-Mateo Ochoa, asesinado por el guardia de Seguridad Carlos Caligaris en el mes de junio.
-Leonel Isaías Zárate: el caso de Leonel es uno de esos que, hasta el momento, solo tiene la voz de los policías, que manifiestan que le robó el arma a una agente y con esa misma arma se suicidó cuando era perseguido por las fuerzas represivas.
En contextos de encierro:
-Matías Ramos, estaba detenido desde fines del año pasado, y falleció luego de recibir una golpiza en el mes de enero.
-Hugo Méndez, le faltaban pocos meses para recuperar su libertad y apareció “suicidado”, colgado en su celda en la cárcel de Villa María.
-Nicolás Moyano, estaba encerrado en una celda diseñada para albergar a 24 detenidos y al momento de ocasionarse su muerte había 124 personas en ese lugar. Murió por una descarga eléctrica en una celda sobrepoblada e inundada.
-Ramón Moyano, quien murió en Bouwer por falta de atención médica en mayo, a eso se suma el agravante de que cumplió su condena en marzo y no le otorgaban todavía su libertad.
-Mariano Bulle, también muero en contexto de encierro.
Si bien estos son los casos registrados con los que contamos con datos certeros desde el Movimiento Anticarcelario de Córdoba aseguran que son más de diez las personas privadas de su libertad que han fallecido a causa de la desidia y la represión estatal, entre ellos un adolescente de 19 años "suicidado" en Villa Dolores del cual aún no hemos podido constatar el nombre.
Es un genocidio por goteo, y el Estado y sus gobernantes, en conjunto con las fuerzas represivas, SON RESPONSABLES