01/01/2023
Por un 2023 que nos encuentre en un proyecto del pueblo unido.
Se va un año difícil y nada nos permite pensar que el próximo sea más sencillo. En un mundo atravesado por una crisis de civilización (sociosanitaria, ambiental, económica y política), en Argentina podemos sólo estar orgullosxs de dos cosas: la conciencia colectiva del cuidado durante la pandemia (que vimos desde la decisión política de Estado hasta la organización de todo el pueblo) y la copa del mundo 2022. Aún así, continuamos con nuestras deudas históricas por todxs conocidas como la pobreza y desocupación, la economía dependiente, la desigualdad profunda y la fragmentación de la sociedad.
Desde lo político - tras un período de legitimación y mejora del funcionamiento de las instituciones después del estallido del 2001- hoy vemos emerger fuerzas políticas extremadamente liberales, antinacionales y cuasi-fascistas. No sólo en Argentina sino en todo el continente, la débil democracia republicana está siendo atacada por fuerzas del poder hegemónico que, décadas antes y ahora nuevamente, fueron parte de golpes de estado. En Argentina, el intento de as*****to de Cristina y la operatoria “whatsapp populi”, son un ejemplo de esta avanzada antidemocrática. Se profundiza la “resistencia” y se resquebraja el esquema político que en 2019 evitó que Macri continuara en el gobierno. Si el frente de gobierno no logra sostener su proyecto de unidad podemos encontrarnos frente a un nuevo proceso de retroceso político y social, perdiendo soberanía, desarticulando nuestra ya castigada economía y profundizando desigualdades.
Cristina fue muy clara, no va a ser candidata. Muchxs compañerxs quedaron desorientadxs y golpeadxs por esta definición. También dijo que ahora depende de nosotrxs y de cada unx (en realidad así fue y debe ser siempre la construcción política popular). Por eso las tareas militantes para el 2023 deben ser tácticas para ganar las elecciones pero en paralelo también profundamente estratégicas para apuntalar una fuerza popular y colectiva para un nuevo proyecto político transformador. Lo que viene debe integrar, unir, articular. La disputa es normal pero ésta debe ser fraternal y hacia adentro. Lxs boconxs que tienen el vicio de autoconstruirse en los medios tienen que cuidar sus palabras. Lxs dirigentxs con responsabilidades de gestión tienen que promover la unidad y fortalecer los espacios de consenso. Debe lograrse un proceso de unidad entre las distintas corrientes ideológicas en el frente electoral. Deben discutirse y cerrarse, al menos, tres puntos para transformar la Argentina en los próximos cinco años. El 24 de marzo debemos construir una movilización gigantesca en unidad (peronismos, izquierdas, independientes) para defender la democracia. Los sindicatos deben empujar la unidad y las reivindicaciones que para nuestro pueblo se han transformado en intocables. La juventud militante necesita fortalecer sus espacios de debate, encuentro y reflexión porque a veces lxs dirigentxs "viejxs" traban los acuerdos y los caminos. Debemos trabajar y militar un proyecto concreto, convencer a cada compañerx, sumarlx a participar, a debatir, nadie se tiene que enojar si se cuestiona al gobierno (del que formamos parte) con la afirmación ¨ la economía es un desastre¨, ya que no se puede vivir con una inflación interanual del 100% si los sueldos no suben más que eso.
Por esto mismo hay que construir nuevas preguntas, estudiar y formarse aún más ¿Desenmascarar los mecanismos de extorsión, de especulación dominados por los formadores de precios? Si, pero con seriedad. No se puede construir a partir de testimoniales, denuncias o consignas. Tenemos que mostrar y demostrar que se pueden hacer las cosas de otra manera, que hay herramientas concretas para resolver problemas históricos y estructurales. Tenemos que rodearnos de y sumar a compañerxs de otros espacios, no solo del nuestro. Nos necesitamos todxs, nadie puede quedar afuera, no podemos ser egoístas y recelosos de las buenas experiencias y ejemplos -que los hay- sólo por ser conquistas “ajenas”.
Tenemos que enamorar al pueblo al son de la Scaloneta porque solo se moviliza un pueblo enamorado. Si no consolidamos un proyecto a la altura no podremos aspirar a más que a conseguir lugares en el estado cada dos años como privilegiados, mientras la inmensa mayoría sigue sufriendo. El 2023 tenemos que elegir creer que vamos a poder construir colectivamente un proyecto del pueblo unido.