21/09/2025
Finalmente (aunque falta que ocurra también en el Senado) será ley el financiamiento de las universidades nacionales que actualiza su presupuesto para poder tener un funcionamiento normal.
No óptimo, no maravilloso, no ideal ni mucho menos, pero normal. Que se puedan prender la luz y el gas, mantener lo que se desgasta/rompe, hacer alguna obra, sostener en valores dignos los salarios de quienes enseñan, investigan y llevan a cabo tareas no docentes, ofrecer una beca que mínimamente sirva para algo a quiénes la necesitan. No destruir el sistema universitario nacional, básicamente.
Muchísimas gracias a todos y a todas los que se involucraron acompañando el reclamo. Hablando con sus compañeros, difundiendo en redes, poniendo el cuerpo en la marcha junto al resto de nuestra comunidad FIUBA y el resto de facultades/universidades. No habría sido lo mismo sin el apoyo y la banca mutua diciéndonos “esto es importante, tenemos que darlo a conocer, gracias por ponerse al frente”.
3 veces hubo que salir a la calle a marchar para expresarnos y hacernos oír. 20 meses y dos leyes vetadas en el medio. Con visibilización mediante clases públicas, tomas, charlas, debates en las aulas y también en tv/redes. De hecho, seguramente haya que seguir insistiendo para que la ley se aplique y se ejecute.
Así son la mayoría de las veces los procesos sociopolíticos. Largos, tediosos, iterativos, extendidos en el tiempo. Se reclama, se lucha y se vuelve a reclamar.
“¿Para qué marchan? ¿Para qué hacen todo esto? ¿Por qué no hacen otra cosa, no ven que esto no sirve y solo molesta?” suele escucharse a veces, ¿no? Más veces quizás de las que nos gustaría a los que seguimos creyendo en la necesidad de defender activamente un gran logro de la sociedad argentina como es la Universidad Pública, Gratuita y de Calidad.
Bueno, para esto convocamos y difundimos. Para esto marchamos. Para esto “rompemos las bolas”. Porque no hay otro camino y porque, aunque cueste creerlo, funciona.
A seguir laburando.