Instituto de Investigación y Experimentación Política
Una nueva conflictividad social ha irrumpido en la región, a partir de la presencia hegemónica del capital financiero en los territorios (rurales y urbanos). Los agro-negocios, el mega-extractivismo, la economía-narco, imponen niveles crecientes de violencia como modo de subordinación de lo común a la valorización capitalista. El uso de banda
s armadas por parte de empresarios, la complicidad de las distintas instituciones policiales, y la participación de jueces y fiscales así como de sectores del poder político en estas tramas de negocios, resultan hoy moneda común. Sin embargo, las discusiones que se desarrollan en el contexto del llamado neo-desarrollismo sudamericano suelen enfrascarse en una polarización demasiado sencilla: pro o contra. En ambos casos se elude la necesidad de construir narraciones alternativas sobre los problemas del presente, y se minimiza la posibilidad de pensar de un modo nuevo lo que ocurre a nivel de las luchas concretas y los conflictos que nos atraviesan. El desafío consiste en cuestionar la naturaleza extractivista de los procesos de acumulación contemporáneos, sin asumir una perspectiva moralista y abstracta. En este sentido, el Instituto de Investigación y Experimentación Política se propone desplegar una agenda muy concreta, en función del desarrollo de una red abierta de organizaciones sociales, territoriales, de comunicación y de investigación política, que comparten la necesidad de ir mapeando y visibilizando una serie de conflictos que, a pesar de estar situados en el corazón de las dinámicas de acumulación neo-extractivas, permanecen mayormente silenciados tanto por los discursos oficiales como por aquellos que se les oponen. Nos referimos a un conjunto de experiencias amigas, entre las que se encuentran el Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI-VC), el Centro de Participación Popular Monseñor Angelelli, el Movimiento de Colectivos Máximiliano Kosteki, el Club de Investigaciones Urbanas de Rosario, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), FM La Tribu, el colectivo Juguetes Perdidos, el rectorado de la Universidad Nacional de Río Cuarto, el Centro de Políticas Públicas para el Socialismo (CEPPAS). A partir de las inquietudes planteadas por estas organizaciones hemos venido desarrollando desde mediados del año 2012 diferentes acciones: a nivel institucional, orientadas a la auto-protección de los compañeros y comunidades involucradas en los conflictos; en el plano de la investigación, a través de encuentros de debate, difusión de textos y materiales audiovisuales; y en el trazado de vínculos de reconocimiento y pensamiento entre actores territorialmente distantes. A lo largo de esta primera etapa de trabajo se estableció un diagnóstico inicial sobre los dilemas del nuevo conflicto social, en torno al que se diseñaron las líneas de investigación y las tareas del recién creado instituto. El Instituto se propone ahora un triple objetivo: a) la puesta en visibilidad de estos nuevos conflictos, a través de una narración que exprese los desafíos y problemáticas implicados; b) la articulación de una red de experiencias insertas en diferentes territorios, con la intención de desplegar una acción y un pensamiento conjunto orientado a la resistencia y el mutuo cuidado; c) la interlocución con dimensiones institucionales que sean capaces y estén dispuestas a acompañar un proceso de elaboración e intervención colectiva. Se trata de contribuir a la constitución de una inteligencia colectiva capaz de crear herramientas de lectura y comprensión, aportar enunciados potentes y producir intervenciones prácticas. En este sentido la red tendrá el complejo desafío de componer una enorme heterogeneidad de experiencias, lo cual supone un cuidado especial en función de evitar que el actual contexto dominado por tacticismos electorales nos divida o debilite. Al mismo tiempo, necesitamos eludir los habituales binarismos que escinden las prácticas de las conceptualizaciones, los movimientos sociales de las instituciones. Creemos que la investigación política puede ser una estrategia de conocimiento en los territorios y simultáneamente de experimentación de nuevas formas organizativas y nuevas instituciones, a partir de las necesidades de autodefensa, problematización y articulación política, contra la desertificación de las dinámicas territoriales-comunitarias. El Instituto de Investigación y Experimentación Política se reúne en La CaZona de Flores, Morón 2453 (Capital Federal), Buenos Aires, Argentina
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