10/04/2026
Se aprobó en diputados la reforma de la Ley de Glaciares que constituye un ataque directo a un sistema hídrico interconectado donde tocar un glaciar perjudica a todos, sin distinguir límites provinciales, condenando a doce provincias y a más de un millón de personas a sufrir las consecuencias del desabastecimiento, la contaminación del agua y de las áreas periglaciares. En un contexto donde el calor extremo y las sequías aumentan año tras año, eliminar la protección que brindan los glaciares destruye el escudo natural de nuestras economías regionales bajo la falsa promesa de una generación de empleo que es mínima en comparación al daño irreversible sobre la población y las generaciones futuras. Los verdaderos beneficiarios de este saqueo son grandes fondos de inversión internacionales como BlackRock o Vanguard, que operan detrás de las mineras y utilizan la deuda externa para profundizar la dependencia, demostrando que el extractivismo no es una salida laboral para las mayorías, sino un proyecto que ataca nuestra Soberanía, nuestra salud y los derechos conquistados por los trabajadores. Mientras el capital político de este gobierno se desmorona entre casos de corrupción y un blindaje mediático y judicial que empieza a agrietarse, entendemos que la lucha por la Soberanía Nacional es inseparable de la lucha por la justicia social y un trabajo digno que permita sostener a nuestras familias. Potenciar la unidad frente a un modelo que busca desintegrar el Estado y condenar al pueblo a la miseria es, hoy más que nunca, un acto de defensa propia y en defensa de nuestra Nacion.