13/08/2022
Las primeras medidas del superministro son sencillamente inútiles y las proyecciones de inflación para el 2022 ya superan el 90%.
Un ajuste parcial de los subsidios energéticos es una gota en el desierto de problemas de Argentina. Y elevar las tasas de interés por encima del 100% sin reducir seriamente el gasto público es comprar calma en el corto plazo para un desmadre seguro en el mediano plazo.
Las partidas presupuestarias destinadas al pago de intereses tienen un peso cada vez más importante en el presupuesto y podrían terminar borrando los beneficios del ajuste tarifario en los servicios públicos.
El kirchnerismo no tiene otra salida que un programa de ajuste integral y, a pesar de los cambios de figuras, no parece haber voluntad política alguna para llevarlo a cabo.
La Argentina parece atrapada en una trampa para la que el gobierno no tiene respuesta. Pero no se confundan. Los problemas de Argentina TIENEN SOLUCIÓN.