29/10/2019
Los lugares y la gente
En el principio fue Virrey Ceballos. Más tarde La Plata, después ese lejano paraje llamado Parque Sicardi, luego Wilde y, ahora, otra vez Virrey Ceballos. Pero todo empezó en Bernal. Ahí organizamos junto a varios amigos un centro cultural llamado el Almacén que tuvo que ver mucho con la vida de Panxa: ahí nos conocimos con el Capitán Manu, ahí conocimos al Santa, y ahí se realizó la primera reunión para programar la edición de una única obra que permanece inédita hasta estos días. Ahí nos conocimos todos los que después formamos lo que se llamó Panxa Cómics (sí, por años fue con tilde). Han pasado tantos años que los recuerdos de esa primera reunión se me confunden; estoy seguro que fue un domingo a la tarde y que no se extendió demasiado, recuerdo -por supuesto, y con mucho cariño - el patio del lugar, y recuerdo la ventana por la cual se veían las mesas del club de ajedrez con sus piezas en orden y sus relojes en silencio, apagados. Tengo en la cabeza la imagen de la parrilla en la pared del fondo, la pieza llena de televisores rotos abandonados, y todos los participantes en ronda en el centro del patio hablando. Tengo dudas sobre si había una parra. Quizá no era una parra, pero sí un soporte de parra: recuerdo alambres cruzados que cuadriculaban el cielo. O eso es lo que me viene a la cabeza, pero no tiene por qué ser así. Son muchos años, es mucha vida. Transitando el año 9 y a meses de llegar a los 10, recuerdo con cariño todos esos lugares, y también, luego de mucho caminar, a toda esa gente. Los que están y los que ya no. Y no es que haya sido un jardín sin espinas, ni en p**o, y no es que no haya habido conflictos ni sinsabores. Sufrimos, celebramos, nos juramos amor eterno y nos distanciamos. Hubo lagunas, hubo baches, hubo desesperación, ansiedad, hubo una muerte de hecho y una resurrección poco espectacular. Pero también amistad, amor, porros, cervezas y abrazos. Hubo fiestas, y hubo un épico viaje a Rosario compartido con los Dibujados que ameritaría todo un libro.
El balance es abrumadoramente positivo.
Panxa prevails.