05/03/2025
(IN) SEGURIDAD EN LAS LISTAS
El último fin de semana tuvo muchas novedades, además de la amenaza en el Congreso Nacional de un asesor presidencial a un Diputado Nacional. Una de las más importantes en el ámbito porteño fue la desafectación de Wolf en la cartera de Seguridad. Algunas de las voces dijeron que fue producto del avecinamiento de la campaña y su posible candidatura para representar al oficialismo. Y ahí es donde se nos prende una alarma.
Waldo Wolff viene de protagonizar el sketch más grande (sin contar la mugre de las calles) de la Ciudad de Buenos Aires con decenas de fugas de las comisarías y alcaldías porteñas. Y una vez más evidencia que el oficialismo no tiene más que proponernos, que una comedia llena de mentiras.
Las noticias no terminaron ahí, sino que además la designación fue para Horacio Giménez. El hombre que viene de la fuerza tiene un abultado currículum entre los que se encuentran los galardones de haber sido el Jefe de la Policía Metropolitana de Mauricio Macri y haber estado imputado por la brutal represión en el Borda a trabajadores e internos. Fiel a sus convicciones y como no podía ser de otra manera, debutó reprimiendo un festejo de carnaval en Bajo Flores.
En estos 16 años que llevan gobernando la Ciudad hemos escuchado que la familia Macri y Cambiemos se enorgullecen de tener 2 policías por manzana, que mejoraron el sistema de cámaras y que hasta construyeron comisarías nuevas para que estemos más y más seguros. La única verdad es que nuestra calidad de vida empeora todos los días, sacan inoperantes que se les escapan los presos y meten represores. Y mientras se pasean en los medios denunciando hechos de violencia en la Provincia de Buenos Aires la cual no recibe fondos ni presupuesto para seguridad hace más de un año, y votando a favor todo lo que propone el Gobierno Nacional para seguir eliminando derechos, los porteños y las porteñas día a día empeoramos nuestra calidad de vida.
Jorge Macri debe encargarse de gestionar, dar seguridad a los porteños y dejar de prometer cosas como si fuera un candidato de la oposición.