31/05/2026
EFEMÉRIDES PERONISTAS | El 31 de mayo de 1950, Perón creó la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)
Fundada mediante el Decreto Presidencial N° 10.936/50, la CNEA, fue el paso institucional que marcó un hito fundamental en la historia argentina al transformar a nuestro país en el primero del hemisferio Sur en ser capaz de incursionar en el desarrollo de la energía nuclear con fines pacíficos.
Apostando a la investigación y a la innovación en el ámbito nuclear, desde su creación, la CNEA ha alcanzado importantes logros que acompañan y contribuyen al crecimiento del país y lo posicionan a la par de las naciones más desarrolladas en esta área.
Las instalaciones de la Comisión se localizan en el Centro Atómico Bariloche (en San Carlos de Bariloche), Centro Atómico Constituyentes (en provincia de Buenos Aires), y el Centro Atómico Ezeiza (en Ezeiza, provincia de Buenos Aires).
El campo nuclear se empezó a desplegar en la Argentina con la formación profesional en las ciencias y tecnologías asociadas; luego, se crearon laboratorios y se iniciaron actividades específicas, como la radioquímica, la metalurgia y la minería del uranio.
Posteriormente, se consolidaron actividades específicas para la construcción y operación de reactores de investigación y sus combustibles, la producción de radioisótopos y el empleo de las radiaciones ionizantes para diagnóstico y tratamiento médico. Asimismo, se alcanzó la madurez con el acceso a la nucleoelectricidad, lo que implicó la construcción y operación de centrales de potencia y el dominio del ciclo de combustible.
En la actualidad, la CNEA avanza en la construcción del proyecto CAREM, la primera central nuclear modular de diseño 100% argentino. También está en marcha la construcción del reactor multipropósito RA-10, entre otros importantes proyectos con aplicaciones industriales, médicas, conservación de alimentos, análisis forenses y control de plagas.
El liderazgo a nivel regional también se extiende al campo de la medicina nuclear y la producción de radioisótopos. Hoy en día, la CNEA cubre la demanda nacional y exporta molibdeno-99 y otros radioisótopos que contribuyen con el diagnóstico y tratamiento de distintos tipos de cáncer.
La institución también se ha consolidado como referente tanto a nivel nacional como internacional por su calidad académica. A través de sus tres institutos –Balseiro, Sabato y Dan Beninson–, la CNEA forma, cada año, profesionales altamente calificados capaces de producir y exportar tecnología con alto valor agregado.
Principales funciones de la CNEA:
Asesorar al Poder Ejecutivo en tema de política nuclear;
Promover la formación de recursos humanos para el desarrollo de ciencia y tecnología en materia nuclear;
Propender a la transferencia de tecnologías;
Gestionar los residuos radiactivos;
Establecer la forma de retiro de servicio de centrales nucleoeléctricas e instalaciones radiactivas de relevancia;
Proveer servicios a las centrales de generación nucleoeléctrica u otra instalación nuclear;
Ejercer la propiedad estatal de los materiales radiactivos fusionables especiales;
Desarrollar y operar reactores nucleares experimentales;
Desarrollar aplicaciones de radioisótopos y radiaciones en biología, medicina e industria;
Efectuar la prospección de minerales de uso nuclear, sin que ello implique excluir al sector privado en tal actividad;
Implementar programas de investigación básica y aplicada en las ciencias de la tecnología nuclear;
Establecer programas de cooperación con terceros países e instituciones extranjeras en temas de tecnología nuclear;
Hoy en día, el uso y desarrollo de la energía nuclear con fines pacíficos es uno de los activos más importantes que tiene la Argentina para ofrecer al mundo y para abastecerse de energía limpia, sin embargo, el Gobierno nacional se plantea el desguace de esta política en pos de entregar ese desarrollo a intereses extranjeros.
PJ Entre Ríos