Principios y Valores San Isidro

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La humanidad en babia.La Agencia Internacional de la Energía, dependiente de la OCDE, acaba de anunciar "la mayor crisis...
28/05/2026

La humanidad en babia.

La Agencia Internacional de la Energía, dependiente de la OCDE, acaba de anunciar "la mayor crisis de seguridad energética que la humanidad haya enfrentado".
https://www.infobae.com/america/mundo/2026/05/28/la-aie-advirtio-que-la-guerra-en-medio-oriente-esta-transformando-las-estrategias-energeticas-nacionales/
Una manera confusa y ambigua de decir que se nos está acabando el petróleo y que en menos de 30 años todo se irá al in****no.

Lo curioso es que la declaración diga "seguridad" energética. Del mismo modo en que usan el eufemismo "seguridad alimentaria"
¿Cuál seguridad? ¿a qué se refieren?
La única seguridad que puede tener un ser humano, una nación o la humanidad completa respecto de estos asuntos es la de poder producir los alimentos que necesita para mantenerse vivos o disponer del combustible necesario para sostener el modelo productivo actual.
Pero para que eso sea seguro, debe haber un balance adecuado entre la capacidad de obtener esos alimentos y combustible, y la demanda. Y que ese balance se mantenga en el tiempo.

Pero resulta que ese balance se perdió hace ya más de un siglo.
Que aún no notemos los efectos no significa que no suceda.
Objetivamente eso se da porque aún hacemos trucos para mantener la maquinaria funcionando un rato más.
Si usted conduce un automóvil y comienza a titilar una luz roja en su tablero, es probable que no se pare de inmediato y que pueda continuar. Pero usted sabe que si no para, en algún momento el motor dejará de funcionar.
Y también puede pasar que usted se autoconvenza de que no pasa nada y actúe como si estuviera loco.
Justamente lo que le sucede a la humanidad.

Pues, esta misma AIE que nos advierte hoy de esa crisis, cada año publica su World Energy Outlook, un informe completo y general del estado del consumo energético y material de la civilización, son su inventario, su demanda y sus proyecciones, y ya desde hace más de diez años viene advirtiendo que esto no da para mucho más.
Si usted se entera porque leyó la nota de hoy de Infobae, sepa que viene con muchos años de atraso en los cuales la luz roja del tablero viene encendida.
Si observa los gráficos que se ven abajo, todos publicados por la AIE desde 2010, notará que todas las curvas caen abruptamente hacia 2050. Pero esto había sido advertido por grupos científicos desde hace más de 50 años.
Inclusive el general Perón dedicó durante los últimos dos años de su vida política a advertirlo en múltiples discursos y en su última obra escrita, el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional.

Es decir, no queda la menor duda de que en 25 años la extracción de petróleo, gas, carbón, uranio y la mayoría de minerales esenciales estará por debajo de la mitad de lo necesario al día de hoy, en promedio. Y no es por la guerra en Irán, eso es sólo un adelanto.
La razón es que todo eso se acaba. Lo estamos gastando sin reposición a una velocidad inmensa y aún acelerada.
La matemática es inapelable. Y no hay transición posible.
No existe manera de crear cobre, o fabricar combustible que entregue más energía de la que invertimos al hacerlo.
Si se acaba, no hay nada que hacer.

Pero es una proyección engañosa, porque no es necesario llegar a ese nivel de escasez para que toda nuestra estructura social colapse. Basta con que un día la oferta comience a ser insuficiente para cubrir toda la demanda. En ese momento algunos millones se quedarán sin comer.
Eso ocurrirá antes de ese plazo, e irá creciendo cada día.

Como dice la propaganda del Telekino...
¿Y si esta semana te toca a vos?

Torombolo.

Dios no ayuda al suicida."Si clamares a la inteligencia,Y a la prudencia dieres tu voz.....Él provee de sana sabiduría a...
26/05/2026

Dios no ayuda al suicida.

"Si clamares a la inteligencia,
Y a la prudencia dieres tu voz.....Él provee de sana sabiduría a los rectos
Es escudo a los que caminan rectamente.
Es el que guarda las veredas del juicio."
(Proverbios 2:7-9)
Continuando el enfoque de la nota de ayer, respecto del hombre que clama por la ayuda divina sin asumir su responsabilidad y hasta sin reconocer sus acciones, propongo una reflexión.

¿Porqué este agricultor de la nota invoca la protección de Dios?
La respuesta surge evidente de la fotografía y del contenido de la nota.
Sus suelos están compactados, secos y cercanos a la inutilidad productiva. Todo eso es producto directo de la sobreexplotación a la cual los sometió durante años, exigiéndoles mucho más de lo que pueden dar con el ciclo solar natural y los procesos bioquímicos ecosistémicos.
Esa sobreexplotación pudo lograrse mediante el uso intensivo de fertilizantes, herbicidas e insecticidas, así como también del paquete tecnológico de semillas híbridas y genéticamente modificadas para prevalecer en la natural competencia biológica.
Es decir, lo que consideran "combatir la maleza" mediante el uso de herbicidas selectivos es en realidad eso: imponer una monoespecie en la competencia con todas las demás que surgen naturalmente.

Pero resulta que esa competencia es justamente la que hizo, a lo largo de millones de años, que los suelos tengan aptitud agrícola. Su fertilidad proviene de la existencia de ese ecosistema, desde los microorganismos (bacterias y hongos), anélidos e insectos que viven bajo el suelo, hasta la interacción entre las distintas especies vegetales.
La agricultura destruyó ese sistema y la consecuencia es ésta.
Al mismo tiempo aquellos ecosistemas de praderas y bosques influían intensamente en los ciclos hídricos y el intercambio gaseoso con la atmósfera, influyendo el el clima general y el régimen de lluvias.
El principal generador del llamado "efecto invernadero" que está calentando aceleradamente la atmósfera planetaria es justamente la agricultura industrial extensiva, porque tiene un balance netamente emisor de GEI.
Y ese calentamiento tanto como la falta de retención de agua por plantas perennes y los suelos vivos, hacen que las lluvias disminuyan.

La razón directa y superficial por la cual miles de agricultores hacen estas cosas es para ganar dinero. Por eso se quejan de la pérdida de "rendimientos".
Pero la causa primaria es el modelo de crecimiento perpetuo, sostenido culturalmente en la maximización de ganancias y la codicia ilimitada.
Si la población mundial no creciera constante y aceleradamente, no existiría el negocio de sobreexplotar los suelos. Tanto como tampoco existirían el resto de los trucos "comerciales" destinados a incrementar la producción en un insostenible bucle con el aumento constante de la demanda.
La obsolescencia programada y el uso de la publicidad y los algoritmos para dominar las mentes y provocar la adicción del consumo, no son defectos del sistema sino partes esenciales a su ideología.

Entonces, si bien estamos frente a un complejo entramado de mecanismos retroalimentarios positivos, podemos asegurar con total certeza que el n**o gordiano consiste en la sobrepoblación y el sostén de la voluntad de crecimiento demográfico.
Y ninguna otra área económica que la agrícola expresa de manera más directa esa relación de crecimiento. El hombre puede prescindir de todo menos de comer.
Es decir, si por algún motivo la espada de Alejandro cortara el n**o demográfico, todo el entramado patológico se desarmaría en muy poco tiempo.
Por contrario, cualquier modificación parcial al sistema sin tocar el paradigma de la búsqueda del crecimiento y el aumento demográfico, es lógicamente estéril. Y así lo han demostrado todos los intentos "ambientales" truncos y todos los avances técnicos destinados a aumentar la producción negando la finitud de los recursos.

Ahora ¿porqué motivo las grandes mayorías consideran bueno incrementar constante y aceleradamente la población?
Bueno, es un criterio surgido de impulsos primitivos y animales, que en el pasado tuvo un sentido de supervivencia y una cultura que lo sustentaba moralmente, que además es fomentado interesadamente por la publicidad y la cultura económica que apuntan al resultado inmediato sin considerar los efectos futuros.
Pero objetivamente, aquello que era bueno con un planeta poco poblado y abundancia de recursos vitales, luego de dos siglos en que la población total se octuplicó (!!!), constituye hoy una amenaza vital. Y así lo consideró Juan Perón, cuando entre 1972 y 1974 a su muerte, hizo numerosas acciones declarativas invocando la urgente necesidad de un acuerdo internacional para establecer una política demográfica, incluyendo una carta directa al Secretario General de la ONU reclamando su tratamiento en la Asamblea.
El criterio doméstico, ciego ante la matemática de la función exponencial, actúa incrementando el proceso destructivo.

Hoy es necesaria una abstracción mental. La imposición de la racionalidad por sobre la inercia emocional.
Así como un obeso mórbido tiene como única esperanza de supervivencia lograr una evaluación racional de su trastorno y estructurar una voluntad consciente para vencer su compulsión, la civilización humana depende de lo mismo para evitar su colapso.

Llevado esto a la relación con lo divino, aplica muy bien aquella fábula del inundado en el techo.
Rechazados los intentos por rescatarlo invocando la ayuda directa de Dios, el sujeto ya moribundo le pregunta al creador porqué lo ha abandonado.
Dios responde: "intenté salvarte tres veces enviándote ayuda y la rechazaste, tu destino fue exclusivamente por tu decisión..."

Torombolo.

¿Merecemos la piedad de Dios?El título de la nota resalta el temor expresado en la invocación al poder superior de Dios,...
25/05/2026

¿Merecemos la piedad de Dios?

El título de la nota resalta el temor expresado en la invocación al poder superior de Dios, en la desesperación del hombre contemplando los efectos de sus propias decisiones.
https://news.agrofy.com.ar/noticia/215852/espero-que-dios-nos-cuide-ni-subsidios-le-dan-numeros-farmers-que-se-funden-medio
Recomiendo leerla para comprender lo que hoy mismo está sucediendo en muchos puntos del planeta y muy pronto será un gravísimo problema para todos.

Todo lo que le ocurre al campo de estos productores es efecto de sus propias decisiones. Y, para ser justos, de las nuestras también.
No por dedicarse a otras actividades existe siquiera un hombre en el planeta que pueda eludir responsabilidad a la hora de rendir cuentas. Precisamente ante Dios.
Él nos otorgó un vergel, un planeta con abundancia de recursos, con una naturaleza exuberante de la cual evolucionamos.
Esa es una verdad objetiva, independientemente que la considere usted un regalo de Dios o un simple efecto de aquellas "estructuras disipativas" de la termodinámica que describiera el físico Illya Prigogine -premio Nobel de química 1977-, que misteriosamente aparecen oponiéndose a la naturaleza entrópica del universo.
Ambos caminos llevan a igual resultado.

Y así lo atribuyamos a Dios o no, esa voluntad de lucha contra la degradación que originó la vida y la inteligencia, nos pone requisitos. Debemos respetar reglas.
Desde el enfoque religioso, debemos elegir el camino de la moral y la razón descartando los impulsos y pasiones destructivas. La virtud debe imponerse al vicio y el pecado. La moderación debe prevalecer sobre el exceso.
El único camino para merecer la protección divina.

¿Qué cree usted que harían estos "farmers" si Dios pusiera su dedo todopoderoso sobre sus campos y les devolviera la fertilidad, el buen clima y la abundancia, si hiciera surgir más petróleo de la nada para que lo usaran en sus tractores y maquinarias?
¿Acaso ellos habrían aprendido de los efectos de su exceso?
¿Habrían comprendido que la sobreexplotación, el uso de venenos, de semillas transgénicas, de agua, todo motivado en la búsqueda del lucro inmediato, fueron la causa de su ruina?
¿Tomarían la decisión de cambiar por completo sus fines, dejar de pensar en el dinero y comenzar una producción cuidadosa que mantuviera un equilibrio?
¿Y las grandes masas humanas que viven en las ciudades alimentándose del producto de esos campos? ¿comprenderían luego del error que no pueden continuar creciendo y demandando más y más cada día?
¿Habrían entendido que estuvieron a punto de colapsar pero Dios, en su infinita piedad, les dió una nueva oportunidad para hacerlo bien?
¿O acaso simplemente respirarían aliviados y recomenzarían con los mismos procesos e iguales conductas destructivas?

Bueno, si leemos esta nota del suplemento económico de Clarín, reflejando la excitación financiera por el negocio petrolero en Vaca Mu**ta, sacando desesperadamente lo último que queda de petróleo para continuar dilapidándolo hasta que no quede nada, podemos presumir que todo continuará igual.
https://www.iprofesional.com/energia/455492-nueva-era-en-vaca-muerta-asi-sera-la-lluvia-de-inversiones-record-liderada-por-ypf
El epígrafe bajo la foto no invoca la esperanza para evitar un colapso sino "el gran motor de dólares" y un subtítulo interno dice: "la carrera de la producción".
La carrera hacia el abismo quemando todo.

Esta misma alternativa la planteó hace unos años el científico David Suzuki con un ejemplo biológico y matemático acerca del crecimiento exponencial de unas bacterias en un tubo de ensayo de laboratorio.
https://www.youtube.com/watch?v=ZtjNlv5XSKo&t=1s
Cuando ellas comprendieron que su crecimiento las ponía al borde de un desastre en pocos instantes, también invocaron el cuidado de Dios. Y él les mandó a los científicos que aplicando su conocimiento les proveyeron dos tubos más, llenos de comida y espacio. Como Dios presentándose hoy ante nosotros ofreciéndonos dos planetas más iguales a la Tierra con todas sus riquezas para que nos instalásemos.
Las bacterias continuaron con su conducta y en apenas dos minutos ya habían consumido y destruido los dos nuevos tubos de ensayo. El único resultado posible con un crecimiento exponencial.
Nosotros probablemente haríamos lo mismo con la piadosa ofrenda divina.

No es Dios. No es el clima, no es el suelo o el petróleo.
Somos nosotros.
Elegimos el pecado. Lo hicimos, continuamos haciéndolo cada día.
Probablemente no dejaremos de hacerlo.
Y el cuidado de Dios de nada nos servirá.

Torombolo.

La confusión primaria.Hace un tiempo charlábamos entre militantes políticos acerca del rol del Estado.Estando yo en la m...
22/05/2026

La confusión primaria.

Hace un tiempo charlábamos entre militantes políticos acerca del rol del Estado.
Estando yo en la mesa como espectador silencioso hasta ese momento, habiendo surgido debate por la propuesta de otro grupo político por el modelo del "Estado empresario" con una confederación de empresas públicas, varios opinantes expresaban su desacuerdo.
Sin embargo, ninguno había invocado razones técnicas efectivas que justificaran ese rechazo.

Entonces, cuando uno de ellos exponía ese desacuerdo, decidí preguntarle "¿porqué estaría mal?".
No pudo justificarse.
Esto expone un gran problema de la política: la dificultad o inclusive incapacidad para distinguir entre fines, objetivos, medios y procedimientos. Y en esa dificultad, confundir perjudicialmente en qué poner los entusiasmos y las pasiones.

¿Cuál es el fin de la política?
Pensar y diseñar los planes y proyectos para lograr la satisfacción de las necesidades humanas. No las mías, no las de mi grupo o inclusive mi país. Las de toda la humanidad.
Comenzando por la prioridad excluyente: la supervivencia de la civilización.
De allí que el general Perón -hombre político por excelencia independientemente de que le guste a usted o no- dijo alguna vez que la verdadera política es la política internacional.
En realidad lo que pretendía comunicar Perón es que allí comienza el orden de prioridades sobre el cual establecer la gran cadena y red que terminará en el cordón/cuneta de nuestro barrio.

En tal sentido, una vez definida esa cadena de prioridades de fines y objetivos, viene la evaluación certera de los medios disponibles. Y finalmente el diseño de métodos y procedimientos.
La discusión acerca de la función del Estado, sea como propietario de los medios de producción, sea como principal empresario impulsor, sea como promotor y facilitador de la acción privada, como abstinente y restringida su acción a la administración de los bienes comunes y servicios, o hasta su desaparición, es un debate instrumental.
De medios, no de fines ni objetivos.
Por tanto, cada postura puede ser efectiva o estéril, conveniente o perjudicial, según el contexto general y, principalmente, la viabilidad del gran proyecto.

Mi compañero no supo qué responderme.
Las primeras objeciones eran inconsistentes. Referían a hechos que podían suceder indistintamente con empresas públicas o privadas.
Otro objetó el defecto de la democracia formal, aduciendo que el "Estado empresario" sólo podría ser estable en un modelo restringido, que impidiera la elección de alguien que, con suficiente autoridad, lo revirtiera.
En ese sentido recordó la propuesta de Guillermo Moreno que justamente consideraba esa posibilidad y prefería colocar la propiedad de las empresas públicas en manos de los trabajadores por vía de la confederación gremial. Un criterio distinto acerca de "lo privado".
Sin embargo, así como un gobierno mal orientado puede tomar decisiones lesivas al modelo, una conducción sindical incapaz o corrupta podría cometer iguales dislates.
La objeción sigue siendo inconsistente.

Y allí viene la oportunidad de entender.
Cuando comprendemos que todos los caminos podrían llevar al mismo abismo aún desde concepciones distintas.
El modelo de Estado empresario puede ser efectivo o inútil, siempre y cuando los fines, el plan y la correcta evaluación de los medios sean efectivos o inútiles. Y lo mismo aplica al resto de las opciones.
Porque el problema a resolver no es la dicotomía Estado/empresa privada. El gran asunto a abordar por la política es el destino de la humanidad y la incomprensión masiva acerca de las opciones.
La inercia que nos lleva a conservar patrones de conducta y pensamiento aún cuando tenemos evidencia de que conducen a un desastre. Tratar de resolver los problemas de un sistema de vida insostenible desde dentro de ese mismo sistema, sin cambiarlo.
Y lo que falla es el sistema, no sus detalles. Sistema de consumo, de demanda, de uso de los recursos, de cantidades, de cultura, de orden social, de relaciones entre los seres humanos.
Eso es lo que nos está llevando hacia un colapso, y en ese rumbo todas las soluciones "internas" que sostengan los mismos criterios son igualmente inútiles, y estas discusiones son inconducentes.

La clave de un nuevo pensamiento la expresó de manera contundente el general Perón en su obra Modelo Argentino para el Proyecto Nacional, de 1974.
Una obra fundamental, la más importante de su evolución política e intelectual, que sin embargo permanece desconocida para las mayorías y es leída e interpretada errónea y parcialmente por quienes sí la conocen.
Cito:
"Considero conveniente señalar algunas premisas que es menester tener en cuenta para detener la marcha hacia un proceso que puede constituir el desastre de la humanidad.....Son necesarias y urgentes una revolución mental en los hombres y una modificación de las estructuras sociales y productivas en todo el mundo.....comprender que el hombre no puede reemplazar a la naturaleza en el mantenimiento de un adecuado ciclo biológico general; que la tecnología es un arma de doble filo; que el llamado progreso debe tener un límite y que, incluso, habrá que renunciar a algunas de las comodidades que nos ha brindado la civilización; que la naturaleza debe ser restaurada en todo lo posible; que los recursos naturales resultan agotables y, por lo tanto, deben ser cuidados y racionalmente utilizados por el hombre; que el crecimiento de la población debe ser planificado sin preconceptos de ninguna naturaleza."
(MAPN, edición 2005, pág. 301.)

Torombolo.

La buena intención no basta.Esta nota emprende una crítica a la política actual invocando los principios justicialistas ...
19/05/2026

La buena intención no basta.

Esta nota emprende una crítica a la política actual invocando los principios justicialistas de 1950 (cita abajo). Enfocando la soberanía nacional sobre los recursos, pero dentro del modelo de crecimiento priorizando con ello la generación de empleo y el desarrollo.
Algo que forma parte del mensaje político habitual dentro del peronismo.
No es mi intención cuestionar la iniciativa y la voluntad de los autores, que supongo apoyada en la mejor intención, pero sí señalar un error. Hoy sabemos que estábamos equivocados. Y no porque lo haya descubierto yo.
La verdad es que si el uranio va a EEUU o se usa aquí es un hecho absolutamente irrelevante a nuestro destino a corto plazo. Y poner atención en ese detalle es perder el tiempo, un tiempo imperioso.

En principio todos los recursos minerales -energéticos o estructurales- se van a extraer igualmente, sin importar dónde se procesen y en dónde se industrialicen.
Porque la demanda humana de energía y productos es universal. Eso nos incluye a nosotros, los argentinos, que consumimos sus productos así fueran fabricados aquí o en China, al igual que al resto de la humanidad.
Eso genera enorme contaminación -inevitable- y lleva al agotamiento de esos recursos a un plazo ya muy cercano. Pero vayamos a las cifras de la realidad, que pulverizan cualquier ilusión.

Pongamos como ejemplo el que ellos enfocaron: uranio, vector energético que se usa exclusivamente para producir electricidad.
La Argentina consume al día de hoy un promedio de 20 Gw de electricidad, lo cual podría surtirse completamente con 20 centrales nucleares de un Gw.
¿Y cuánto uranio tenemos para alimentarlas?
Pues, la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) informa que la Argentina posee reservas de uranio teóricas -no verificadas a pala- cercanas a 33.600 toneladas. (cito)
https://www.argentina.gob.ar/cnea/tecnologia-nuclear/mineria-del-uranio/exploracion-de-uranio
De ese uranio accesible a gran escala, apenas el 0.7% es del isótopo U-235, apto para fisión. El resto es casi todo U-238, que no sirve a ese fin.
Entonces, para generar combustible nuclear es necesario tomar el uranio natural y "enriquecerlo", es decir, elevar la concentración de U-235 hasta un 5%.

En los cálculos eso significa que de cada 7.5 a 11.8 kg del mineral apenas se obtiene 1 kg fisionable, dependiendo de la eficiencia del proceso. Es decir que de las reservas totales (si fuesen efectivas) podríamos obtener entre 2.839 y 4.342 tn enriquecidas y aptas para fisión.
Cada reactor nuclear de esa potencia consume aproximadamente unas 27 toneladas anuales de uranio enriquecido, según datos de la World Nuclear Association. (cito)
https://world--nuclear-org.translate.goog/information-library/nuclear-fuel-cycle/introduction/nuclear-fuel-cycle-overview?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=sge&fbclid=IwY2xjawR5TFdleHRuA2FlbQIxMABicmlkETF4Yk9TQUFVZmZTZXNVb1Mwc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHpW0V_3jMMig52kCF2EL6mpGOoOOg_pbU2gD7pY2cdQJ7hgW_TAFsiYlLz2-_aem_g_JTJLNDMjMzYt9aq2oHmQ #:~:text=Some%2027%20tonnes%20of%20fresh,see%20page%20on%20Fuel%20Fabrication
Es decir, si tuviésemos 20 centrales trabajando a pleno, su consumo sería de unos 540 tn al año. Y a esa tasa de consumo nuestras reservas teóricas nos alcanzarían para cubrir la demanda actual de electricidad por un máximo de...
¡8 años!
Pura matemática y no expresiones de deseos.

Eso tendríamos si la política decidiera usar soberanamente el uranio aquí en lugar de exportarlo, aclarando que la cifra correspondería a un estancamiento del consumo energético a los valores actuales.
Pero la realidad es que el consumo aumenta constantemente, conforme aumenta la población e inclusive más, por lo cual toda previsión de plazos debe ser menor.
¿Y luego? Para entonces probablemente el petróleo mundial será insuficiente para sostener la demanda, y si no entonces, en pocos años más.
¿Cómo sostendremos las necesidades energéticas de una población creciente?
¿Condenaremos a nuestros hijos al caos?
Estos cálculos no pretenden decir que es mejor la exportación que el uso local, de ningún modo. Sino que ambas cosas nos llevan hacia un colapso terminal, que es justamente aquello que debería preocuparnos y para lo cual deberíamos estar proyectando, calculando y trabajando con el fin de evitarlo.
Porque lo que falla no son los recursos sino la acelerada y creciente tasa a la cual los consume la humanidad, toda, sin importar si es allá o aquí.

La única solución a esto la planteó Perón hace cincuenta años con su Mensaje Ambiental a los Gobiernos y Pueblos del Mundo (1972), y luego en el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional (1974).
Enfoque universal, fraternidad global, producción exclusivamente para las necesidades y política demográfica.
Fué el primer líder político mundial que comprendió el problema, le dió su debida consideración y alertó al mundo proponiendo una solución razonable.
(Abajo cita de págs. 301 y 302 del Modelo Argentino para el Proyecto Nacional, Perón, 1974, ed. 2005).

Eso es lo que él planteó adelantándose a esto, y es lo que deberíamos hacer todos, en especial quienes nos inspiramos políticamente en su doctrina.

Torombolo.

Alimentar el desastre.Aparece esta nota en el diario La Nación, presentada como las habituales esperanzas ante la crisis...
07/05/2026

Alimentar el desastre.

Aparece esta nota en el diario La Nación, presentada como las habituales esperanzas ante la crisis.
https://www.lanacion.com.ar/economia/campo/ya-factura-us150-millones-sorpresa-en-un-mercado-que-en-la-argentina-crece-mas-que-las-famosas-tasas-nid06052026/?utm_source=n_&utm_medium=nl_titulares_del_dia&utm_campaign=nota_imagen_10
En este caso doble. Por ingresos monetarios y por la famosa sustentabilidad.
Dos pájaros de un tiro. Economistas y ambientalistas.

El autoengaño del adicto. Me recuerdan aquellas boquillas para fumar que promocionaba la publicidad aduciendo que retenían la nicotina y "el peligroso alquitrán".
Justamente lo necesario para continuar con el vicio creyendo que ya no lo es.
La humanidad fumadora recurre hoy a los bioinsumos para poder continuar arruinando los campos y la naturaleza en general con la falsedad del desarrollo sustentable de la ONU.
El mensaje sería que podemos continuar creciendo porque el recurso que se estaba agotando ahora se volverá infinito gracias a la poción mágica que nos da la ciencia.

La razón por la cual usamos fertilizantes —en realidad dependemos dramáticamente de los fertilizantes para comer y despilfarrar— es que sobreexplotamos los suelos. Les exigimos y les sacamos rendimientos alimentarios muy superiores a su capacidad natural por el ciclo biológico solar con la ayuda de los agroquímicos.
Y con ese proceso venimos matando su microbiología —la que capta nitrógeno del aire y genera una simbiosis con las plantas—, y alterando la biodiversidad que durante millones de años generó el potencial de sintetizar materia muy nutritiva.
El resultado es que la energía solar que alimenta el proceso biológico es insuficiente, que los suelos se empobrecen, que las plantas cultivadas tienen cada día menor calidad nutritiva y que prosperan las plagas que antes eran controladas por el equilibrio biológico.
Los fertilizantes, extraídos de hidrocarburos fósiles —es decir, materia orgánica sintetizada por energía solar del pasado—, se aplican para compensar ese déficit.
Para sacar más y más cantidad reducimos la calidad y agotamos los mecanismos.
¿Y porqué queremos sacar cada día más?
Pues, porque somos cada día más. Así de sencillo.

En definitiva, para ponerlo en términos corrientes de la lógica económica, en lugar de vivir de los intereses estamos consumiendo el capital.
Y cuando el capital se acabe ya no podremos alimentarnos.
Mientras tanto recurrimos a químicos de síntesis para compensar el desequilibrio biológico. Al romper el ecosistema, unos organismos dejan de comerse a otros y aparecen hierbas que compiten con los cultivos, enfermedades por virus y bacterias patogénicos, proliferan insectos y gusanos que comen nuestro alimento.
Todo eso se combate con venenos.
Se intenta resolver los síntomas de un organismo enfermo pero no curar su enfermedad.

Y ahora, se ponen de moda los llamados "bioinsumos".
El mismo perro con otro collar.
Una gran mentira, alentar la esperanza de que, como son "bio" —es decir de origen biológico— no serán dañinos.
Pues, el famoso glifosato y su complemento de semilla RR también es "bio". Se obtuvo casualmente a partir del ADN de un microorganismo con capacidad adaptativa.
Pero eso no lo hace mejor. Sigue siendo un veneno y sigue siendo una herramienta de desequilibrio.

Esto no sirve de nada. De hecho, es otra etapa para acelerar la destrucción.
Porque el verdadero problema es la demanda.
Un sistema biológico puede sostener determinada cantidad de individuos animales de cada especie generando un equilibrio entre su demanda y la oferta natural de energía, tanto como en la interacción con los otros seres integrantes del ecosistema.
Si una especie se reproduce indefinidamente sin control, sin depredadores, sin freno alguno, el ecosistema colapsa.
Y esa especie somos nosotros.

No importa cuál precio en dólares intentemos ponerle al desastre y a sus falsos remedios. No importa cuál prefijo le pongamos al nombre de sus herramientas de destrucción.
No existe bioinsumo que permita el crecimiento indefinido.
Mientras continuemos creyendo que es posible, sólo aceleraremos el fin de nuestra civilización.

Torombolo.

El daño de la locura.Desde hace más de cincuenta años la humanidad sabe que sus recursos básicos de existencia -con el a...
01/05/2026

El daño de la locura.

Desde hace más de cincuenta años la humanidad sabe que sus recursos básicos de existencia -con el actual modelo de producción y consumo- están destinados a la insuficiencia antes de 2050.

La primera proyección fue realizada por Marion King Hubbert, un geofísico al servicio de la compañía Shell en Houston, quien estableció que el curso temporal de la extracción de petróleo se define mediante una función gaussiana.
Hubbert presentó el resultado de sus cálculos en la reunión del American Petroleum Institute de 1956, y en el acto pronosticó que la producción petrolera total de los EEUU alcanzaría su máximo a principios de los 1970 y a partir de entonces comenzaría un decrecimiento irreversible.
Su predicción no fue seriamente considerada -ni mucho menos originó una conducta preventiva- hasta que se cumplió.

Fue entonces que algunos, muy pocos, comenzaron a tomar consciencia de la gravedad del asunto.
El petróleo es la sangre del sistema. La reserva de energía útil que sostiene la civilización. Mediante el combustible líquido de petróleo se hace la agricultura, la minería y el indispensable transporte sobre los cuales se apoya nuestra existencia.
No es que sea el único modo de vivir, pero es el que eligieron nuestros ancestros recientes, quienes diseñaron todo el sistema productivo para aprovechar ese maravilloso vector energético sin considerar jamás su finitud ni preparar una opción sustituta.
Todos asumieron que sería infinito.
Pero lo mas inquietante es que esa curva que define el agotamiento natural de un recurso explotado al máximo de capacidad, acompañando el crecimiento ilimitado de la civilización, es universal.
Es decir, aplica a todo recurso natural terrestre, no sólo al petróleo.

Sobre ese conocimiento es que a principios de 1970 un grupo de científicos del Instituto Tecnológico de Masachussets, realizó un arduo trabajo de dinámica de sistemas para evaluar el curso combinado de todos los recursos, incluyendo todos los factores incidentes en el proceso metabólico de la humanidad (energía, minerales estructurales, materia orgánica, clima, desechos, conducta de consumo, uso de capital, población).
El resultado de ese trabajo fue publicado en marzo de 1972, titulado "The Limits to Growth".
Sus proyecciones, fundadas en un riguroso análisis de cálculo mediante un complejo sistema informático llamado World 3, anticipaban que para una fecha entre 2020 y 2050 los recursos terrestres serían insuficientes para sostener el nivel de crecimiento de la humanidad si se mantenían las tasas vigentes entonces.

Simultáneamente, el gobierno de los EEUU convocaba a todos sus departamentos técnicos (geología, energía, demografía, economía, etc.) para realizar la misma proyección desde un enfoque político.
El resultado fue entregado al Presidente Gerald Ford en noviembre de 1974 bajo el título National Security Study Memorandum 200: Implications of Worldwide Population Growth for U.S. Security and Overseas Interests, NSSM200.
Sus conclusiones fueron similares a las del equipo del MIT, agregando una estrategia política para proteger la continuidad del consumo de EEUU frente a esos límites promoviendo el subdesarrollo de los países periféricos.
También conocido como "informe Kissinger", el documento estuvo clasificado durante veinte años y actualmente es de libre acceso para cualquiera.

En ese curso vamos, inexorablemente.
Pero nadie, absolutamente nadie, en ningún país del mundo, ha tomado medidas efectivas para preparar a la humanidad a su supervivencia post petrolera y sin recursos minerales o agrícolas.
Estamos en una suerte de locura colectiva que nos impulsa a correr hacia un abismo conocido, creyendo que nada malo nos sucederá al caer por él.
De hecho, hasta hacemos acciones para acelerarlo. Ejemplo de ello es la actual guerra en el golfo pérsico.

Muchos creen que se trata solamente de un daño transitorio, como si el bloqueo del estrecho de Ormuz fuera el cierre de una canilla que luego se abrirá para volver a la normalidad. Como si la detención de la producción por falta de salida fuera similar a apagar una máquina que luego podrá volver a funcionar, reparando algunas partes dañadas por las bombas.
Grave error cometen.

La mayoría de los pozos petroleros de medio Oriente son ya muy antiguos. Vienen explotándose desde hace más de medio siglo en promedio.
Por ello entran en la categoría de yacimientos maduros de baja presión, es decir que, habiéndoles extraído ya gran parte de su contenido, van quedando huecos por ese vaciado.
Para continuar su explotación requieren una inyección precisa de presión que sostenga sus paredes y evite que esos huecos colapsen o se llenen de agua marina filtrada por diferencia de presión.
Eso se realiza con el mismo gas obtenido de la producción, que se reinyecta para mantener el flujo constante.

Al detener la producción -léase extracción-, ese proceso de reinyección se detiene y ocurre lo esperable: las estructuras colapsan, se llenan de agua o de barros, y las cañerías se obstruyen.
Esos procesos pueden ser en muchos casos irreversibles, y en otros recuperables con un enorme gasto energético, el cual saldrá -como es natural- de la quema de petróleo y gas.
Pero al mismo tiempo gran parte de esos combustibles se están quemando porque el flujo remanente de los pozos ya inyectados no puede detenerse así como así. Tampoco puede almacenarse porque no existen suficientes tanques.
En definitiva, la locura de la guerra no hace más que acelerar un proceso de agotamiento ya previsto, acercándonos aún más al abismo de la insuficiencia energética.
Si los cálculos preveían un horizonte máximo a 2050, todo esto lo hará aún más pronto. Pero claro, viéndolo desde el año 2026, las expectativas son muy cortas.

Esto debería estar alarmándonos. Es decir, sin petróleo suficiente para mover la maquinaria agrícola, la comida será insuficiente.
Y las grandes ciudades, con millones de habitantes, entrarán en un caos inaudito.
Es una cadena lógica simple.
¿Usted ve a alguien preocupado por ello a su alrededor?

Torombolo.

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