27/10/2018
LA INFORMACIÓN ES EFÍMERA, LA REALIDAD NO.
Cerámica Valle Viejo mantiene una producción de más de sesenta años en nuestra ciudad ocupando a casi setenta empleados azuleños. Desde hace meses que corre riesgo su continuidad por, según argumenta la parte empresarial, “una drástica caída en las ventas… los incrementos sustanciales en los costos de producción” principalmente del gas, la energía eléctrica que “son imposibles de ser trasladados a los precios”. En otras palabras se está hablando de la caída del mercado interno y de la política de tarifazos, salvajes para los ciudadanos y reparadora para las grandes empresas.
Sí bien todo emprendimiento producto implica un riesgo empresarial, lo que no se puede negar es cuando las decisiones económicas de un gobierno aumentan dicho riesgo y ponen en peligro la fuente laboral de nuestros vecinos.
Desde la empresa fueron contundentes en la solicitud de ayuda que le hiciera a la gobernadora Vidal en febrero de éste año: el problema central radica en la deuda que la cerámica mantiene con la empresa Camuzzi Gas.
Pero este gobierno parece es sordo ciego y mudo con los problemas de las mayorías; aunque escucha los reclamos, ve con agrado y habla en función de los intereses económicos de las grandes empresas.
Pensemos en otra situación que como información también fue efímera. Ante el rechazo generalizado de la Resolución 20/2018 de la Secretaría de Energía de la Nación, que establecía el pago, por parte de los usuarios de gas, de una “compensación” a las empresas distribuidoras por las “pérdidas” sufridas como consecuencia del aumento de la cotización del dólar; el gobierno decidió usar fondos públicos para garantizar el nivel de ganancias de las grandes empresas energéticas.
La misma empresa, que le quita el servicio de gas a una producción que emplea a casi setenta azuleños tuvo, según su balance del año 2017, una ganancia de $1.703.000.000. Y como “debe ganar más” el Estado le va a compensar la baja de rentabilidad, que no es lo mismo que tener pérdidas.
Sí la decisión política del Presidente Macri es usar fondos públicos para garantizar el nivel de ganancias de las grandes empresas energéticas, solicitamos que su referente local, el Intendente Municipal Bertellys, le exija esa política pero con contenido social.
Sí hay plata para asegurarle ganancias a Camuzzi Gas, Metrogas, TGS, Litoral Gas, Gasnor; debería haber plata para garantizar el consumo de gas de las unidades productivas sostenidas por sus trabajadores como Cerámica Valle Viejo y la Cooperativa Pachi Lara. Debería haber plata para garantizar el consumo de gas de los desocupados azuleños que perdieron sus fuentes laborales por las políticas erráticas de éste gobierno. Debería haber plata para garantizar el consumo de gas de los comercios azuleños, cuyo costo se traslada al precio de los productos que se consumen en el mercado local. Debería haber plata para garantizar el consumo de gas de las entidades sin fines de lucro que cumplen una función social importante en nuestra comunidad, como comedores barriales, merenderos, sociedades de fomento, centro de jubilados, clubes deportivos, clubes barriales. Debería haber plata para garantizar el consumo de gas de los vecinos en situación de pobreza e indigencia, muchos de ellos trabajadores y jubilados que no pueden sostener un servicio mínimo que se traduce en alimentación, higiene y abrigo.
Mire cada cual el monto de sus facturas de gas y el valor de una garrafa y sabrán de qué estamos hablando. Miren el balance de las empresas distribuidoras de gas y sabrán a quien están beneficiando.
La información sobre la situación de Fanazul, de Molino Nuevo, de la Cooperativa Textil Pachi Lara, de Cerámica Valle Viejo, ya fue tapada por nuevos titulares. Pero la realidad de esos trabajadores no se puede tapar.
CORRIENTE PERONISTA DESCAMISADOS