Una tradición familiar de cuatro generaciones
Stanislav Doliñski, científico, físico acústico, compositor, profesor, violinista y violoncellista, reparador y afinador de pianos, nació en Lwow, Polonia en 1897. Cappy, en el cual aprendió el oficio de la afinación y reparación de pianos. Se recibe de físico en la Universidad de Poznan, trabajando luego en diversos campos de la física como astrono
mía, química, acústica, energía atómica, entre otros. En 1939 la guerra lo obliga a abandonar su laboratorio y Poznan fue incorporada al tercer Reich. Recibe la orden de salir de la ciudad y se muda a Turun, donde nadie lo conocía. Allí se hizo inscribir en los registros de la Policía como afinador de pianos, convirtiéndose rápidamente en el afinador más preciado de la ciudad. Posteriormente se traslada a Varsovia, pero pronto es obligado a emigrar a Alemania junto a su esposa Elisabeth Grozza, licenciada en matemáticas y compañera de investigaciones. Una vez terminada la guerra se mudan a París, donde tiene la posibilidad de continuar sus investigaciones científicas en el Centre National de la Recherche Scientifique durante tres años. En la búsqueda de un nuevo horizonte, lejos de las guerras europeas, emigra con su mujer y tres primeros hijos a la Argentina, donde nacen otros dos. Se radican primero en La Plata y hacia 1962 en Cosquín, Córdoba. Una vez establecido en el país trabaja como violoncellista y profesor, pero apremiado por las urgencias económicas retoma su oficio de afinador de pianos, y forma en este campo a su mujer y a tres de sus hijos: Bárbara, Halina y Estanislao; de esta manera la familia prontamente se aboca de lleno a la afinación y reparación de pianos tanto en Córdoba como el interior del país. A su vez tanto Stanislav durante un corto período, como Halina por más de veintitrés años, trabajan realizando afinaciones para el renombrado taller de pianos de “Gutierrez y Aguad”, dedicándose sobre todo a las afinaciones para conciertos. Pablo Doliñski desde pequeño acompaña a su padre Estanislao en su oficio de afinador. Los primeros juegos con las herramientas se su padre eran motivo de risa de los clientes y de los retos de Estanislao, que se quejaba del ruido producido. Con el tiempo se convirtió en su ayudante y colaborador, adquiriendo cada vez más conocimientos sobre esta labor, profesionalizándose en el mismo. Paralelamente se forma en la música, aprendiendo primeramente Armonio y Piano, de la mano de su padre, y luego estudia Violoncello en el Conservatorio Provincial de Música Félix T. Entre los años 2005 y 2009 se incorpora como afinador al Taller de Pianos de Miguel Puch, realizando en esta instancia afinaciones en los principales teatros y escenarios de la ciudad de Córdoba, así como en diversas instituciones públicas y privadas, y para clientes particulares. Hacia finales del 2009, con el deseo de llevar a la práctica los aprendizajes, métodos y sistemas, recabados a lo largo de toda su historia, abre su propio taller de afinación y reparación de pianos, al cual se integra como colaborador Lucas Donghi. En los años siguientes Pablo y Lucas, llamado coloquialmente “El Gato”, se abocan plenamente a la tarea, realizando numerosos trabajos tanto en la ciudad de Córdoba como en el interior de la provincia y el país.