09/04/2021
“Enchiladas Doña Sofi”: más de medio siglo de sabor.
En un acogedor hogar marcado con el No. 418, del Bulevar Jesús Reyes Heroles, se encuentra el rótulo de las enchiladas pioneras y representantes del sabor sanbuenaventurense: "Enchiladas Doña Sofi".
En la delegación de San Buenaventura, las enchiladas de la señora Sofía Vallejo Lerma con más de 60 años de tradición, son las pioneras de esta tradición culinaria, custodiada, de manera celosa, por la familia Espinosa Vargas.
A más de siete años del fallecimiento de la fundadora de esta costumbre, su hijo Fernando Espinosa Vallejo nos relata algunos motivos que la orillaron a vender un platillo descrito como picoso, sabroso, desafiante al paladar y accesible a los bolsillos de sus consumidores. Inspirado en una foto a blanco y negro, relata que el obtener un ingreso económico fue el detonante para que Doña Sofía comenzara con la venta de las enchiladas, antojos tradicionales y nieve de sabores.
Nos menciona que el primer lugar donde Doña Sofía comenzó a vender su peculiar creación fue alrededor de 1959. Lo anterior, es descrito por la estampa que más atesoran sus descendientes, una fotografía donde, de izquierda a derecha, se aprecian a tres personas de San Mateo Oxtotitlán, una de pie, otra en cuclillas con una bebida en las manos y una tercera detrás del tejabán. Siguiendo con la descripción, se observa Don Antonio Espinoza tomando un melón; a la derecha de éste, sentada y portando un chal obscuro, se encuentra la señora Josefina Morales que vendía cerveza.
De manera precisa, a la mitad de la imagen aparece Doña Sofía portando un vestido blanco adornado con motivos florales bebiendo un refresco y sonriendo; le siguen su hija, frente a un contenedor de nieve, su sobrino Arturo Zárate y Sergio Vallejo.
Fernando Espinosa relata que la idea de vender enchiladas le vino a Doña Sofía posterior a un viaje al Estado de Veracruz. Al primer lugar de venta, en donde se encuentra en la actualidad la Secundaria No.8, siguió el negocio a unas cuadras de la actual Capilla de la Conchita, dentro de una tienda donde vendían en tradicional pulque y bebidas refrescantes. Este fue el momento donde tomó el lunes como el mejor día para la venta de su producto, y así prevalece hasta el día de hoy.
Actualmente, la herencia gastronómica de Doña Sofía Vallejo Lerma es preservada por Fernando Espinosa Vallejo, de 77 años, de carácter jovial y alegre, y los hijos de él: Olga, Lourdes y Salvador Espinosa Vargas, apoyado también por sus nietos. La familia prefiere la sencillez a la p***a; reconocen que hay otras familias que siguieron la preparación de enchiladas, posteriores a ellos; pero, el ambiente familiar, lo asequible de su producto y un tranquilidad que te aleja del barullo urbano, los ha mantenido en el gusto de un gran número de comensales.
Quien guste, puede llegar a comer enchiladas a este acogedor lugar en el Bulevar Reyes Heroles No. 418, frente al colorido y estético paisaje del Parque Alameda 2000, donde la familia Espinosa Vargas los espera.
Por: Luis Iván Santamaría Quintero