27/05/2026
Cancún enfrenta crisis en su vida nocturna mientras persisten problemas de inseguridad.
| Empresarios, músicos, trabajadores del sector restaurantero y ciudadanos continúan cuestionando las medidas implementadas por el gobierno estatal y municipal respecto a las restricciones en horarios y niveles de ruido en bares y restaurantes de la ciudad.
Diversas voces consideran que las decisiones impulsadas durante la administración encabezada por la gobernadora Mara Lezama y la presidenta municipal Ana Paty Peralta no lograron disminuir la violencia ni las ejecuciones, y por el contrario, han provocado afectaciones económicas severas para cientos de negocios legítimos.
De acuerdo con las críticas ciudadanas, reducir horarios de operación, limitar la música en vivo y endurecer regulaciones contra establecimientos nocturnos no atacó las verdaderas causas de la inseguridad, como la falta de elementos policiacos, la ausencia de mayor vigilancia, la insuficiente instalación de cámaras y la persistencia de la extorsión.
Trabajadores del sector señalan que las medidas terminaron golpeando directamente a músicos, meseros, bartenders, cocineros y pequeños empresarios, dejando a miles de familias con ingresos reducidos o incluso sin empleo.
Además, algunos ciudadanos advierten que estas restricciones provocaron un desplazamiento de la actividad nocturna hacia fiestas clandestinas, afters ilegales y giros negros que continúan operando fuera de horario con presunta impunidad, situación que consideran más peligrosa para la seguridad pública.
Zonas tradicionalmente reconocidas por su actividad nocturna, como Huayacán, Yaxchilán y Nader, hoy son señaladas por comerciantes como áreas con menor movimiento económico y reducción considerable de clientes, mientras que la Zona Hotelera continúa manteniendo actividad turística debido a su dinámica internacional.
Ciudadanos también aseguran que, lejos de disminuir, delitos como la extorsión y los robos continúan afectando tanto a empresarios como a la población en general, generando preocupación sobre el rumbo económico y de seguridad en Cancún.
Ante este panorama, distintos sectores piden que las autoridades replanteen las estrategias actuales y atiendan de raíz los problemas relacionados con la delincuencia y la corrupción, sin afectar a quienes dependen legalmente de la vida nocturna y del turismo para subsistir.