06/01/2026
Durante el año lectivo 2025, en el área de Educación para el Trabajo del cuarto grado de Educación Secundaria del Colegio Nacional San Juan de Trujillo, se recopilaron diversas evidencias pedagógicas que dan cuenta del desarrollo progresivo de las competencias establecidas en el Currículo Nacional de la Educación Básica. Estas evidencias reflejan aprendizajes significativos orientados al fortalecimiento del espíritu emprendedor, la empleabilidad y la toma de decisiones responsables en contextos productivos y tecnológicos.
En primer lugar, las evidencias vinculadas a la identificación de oportunidades de emprendimiento muestran que los estudiantes lograron analizar su entorno social, económico y productivo, reconociendo necesidades reales susceptibles de ser atendidas mediante iniciativas emprendedoras. A través de diagnósticos locales, fichas de observación y lluvias de ideas estructuradas, los estudiantes demostraron capacidad para interpretar información del contexto y proponer ideas de negocio viables, pertinentes y socialmente responsables.
Asimismo, los proyectos de emprendimiento elaborados de manera individual y grupal constituyen una evidencia relevante del logro de aprendizaje, ya que integran conocimientos de planificación, organización y gestión básica de recursos. En estos trabajos, los estudiantes formularon objetivos claros, definieron propuestas de valor, identificaron posibles clientes y estimaron costos y beneficios, evidenciando un avance significativo en la comprensión de procesos productivos y comerciales a nivel escolar.
Otra evidencia importante corresponde al uso pertinente de herramientas manuales, máquinas y equipos complementarios sumado a ellos las tecnológicas y digitales para el diseño, presentación y difusión de propuestas emprendedoras. Los estudiantes emplearon aplicaciones informáticas para la elaboración de presentaciones, afiches digitales, prototipos y simulaciones básicas, demostrando competencias digitales orientadas a la productividad y al trabajo colaborativo, así como una actitud responsable frente al uso de la tecnología.
Del mismo modo, las evidencias relacionadas con el trabajo en equipo y la gestión de roles muestran que los estudiantes desarrollaron habilidades socioemocionales clave, como la comunicación asertiva, la toma de acuerdos y la resolución de conflictos. A través de rúbricas de desempeño, registros de autoevaluación y coevaluación, se constató una participación activa y responsable en actividades grupales, fortaleciendo la cultura emprendedora y el aprendizaje cooperativo.
Las reflexiones escritas, informes finales y exposiciones orales permitieron evidenciar la capacidad de los estudiantes para evaluar críticamente sus propios procesos de aprendizaje, reconocer logros y dificultades, y plantear mejoras. Estas producciones demuestran el desarrollo del pensamiento crítico y la autonomía, aspectos fundamentales para la formación integral y la proyección de los estudiantes hacia el mundo del trabajo y la vida productiva.
Finalmente, agradecido con los canarios emprendedores quienes con responsabilidad asumieron el reto de aprender a emprender y así mejorar su aprendizaje evidenciando los propósitos de las actividades desde la formulación, planificación y evaluación de proyectos de emprendimiento contextualizados, demostrando iniciativa, creatividad y responsabilidad social.