09/04/2026
Hoy, día internacional de las víctimas del conflicto armado, me gustaría elevar la voz y darles un abrazo fraterno de solidaridad y entendimiento porque hemos visto cómo nuestros sueños se evaporan como el viento, años de sacrificio, esfuerzo, rayones, problemas superados para ver hacer realidad nuestros sueños como víctimas de la extinción y amenazas de muerte puestas por los que creen que tienen autoridad frente a los colombianos de a pie.
Pero más para las personas que les ha tocado salir de sus territorios por la violencia de los grupos, dónde les ha tocado ver cómo les desaparecen sus familiares y más cómo les quitan parte de lo que han contribuido, y más cuando nos tocó salir de esa cosa material como casa, empresa que nos ha tocado dejar atrás y ir a un espacio nuevo a iniciar de cero, pero sin esperanza alguna de que todo pueda ser igual. Es triste por eso hoy ver cómo muchos políticos hablan de dejar el proceso de paz así de simple y se olvidan de todo lo que nos ha tocado sacrificar a las víctimas de este país. No podemos permitir que nuestros sueños, anhelos, pensamientos, hoy los decidan unos pocos que no han vivido la guerra, colocando a sus familiares al frente de algo que ellos son los que lo provocan. Pero habrá, somos valientes y somos los que tenemos el control de decisión y no podemos permitir que los que les han hecho tanto daño a Colombia y nos han llevado a la guerra vuelvan al poder.