02/12/2019
Nunca jamás subestimes lo que un buen par de fondos de fotografía pueden hacer por ti! Si tienes un espacio reducido para fotografiar --de hecho, con más razón si es el caso-- variar los fondos que utilizas es una de las maneras más económicas que tienes para armar múltiples escenarios y cambiar la estética.
Esta superficie --- en Serenity Blue-- la hice hace tres días en casa. La placa es un retazo que me regalaron en un aserradero, utilicé pastina de constructor para crear textura, y luego apliqué color por capas. En los próximos días me haré otras porque ya mandé a cortar más! :)
Si te animas a hacerlo, ten en mente:
1. El tamaño. Te recomiendo que las mantengas en proporción a lo que sueles fotografiar en estudio. Si tienes duda, siempre es preferible darle más espacio al sujeto para que pueda "respirar" en el encuadre ---pero no exageres porque la idea es que sean fáciles de mover.
2. El Color. Es fácil querer elegir lo más llamativo en toda la tienda de pintura... pero piensa que un buen fondo es justamente eso, un fondo. No es el protagonista. Debe complementar y al mismo tiempo quedarse en un segundo plano.
3. Las texturas aportan interés a la imagen. Experimenta con múltiples patrones para no sólo tener variedad en la tonalidad sino también en el acabado.
4. Mate, mate, mate... M-A-T-E. Cero brillo, me lo vas a agradecer 🙋🏼♀️
5. La forma de iluminar también te ayudará a aprovechar un fondo en más de una manera. Verás más o menos textura según el ángulo. También, ¿lo negro que ves en la fotografía? Es de hecho una pared blanca como la nieve... simplemente no está iluminada.
Si van a los stories destacados pueden ver lo que fui compartiendo del proceso. Esta misma superficie, pero en otro ángulo, fue la que usé para la fotografía de las naranjas. Ya por ahí me pidieron un video detallando el paso a paso... ¿les interesaría ver eso? De aquí al canal de bricolaje 🤦🏼♀️ La especialización es para los insectos, los fotógrafos tenemos que hacer de todo.