02/08/2026
CUBANOS: ESTE ES EL MOMENTO DE LA UNIÓN, LA FE Y LA DIGNIDAD
Hoy le hablo a Cuba con el corazón en la mano, como cubano, como hombre de fe y como un ser humano que no ha olvidado jamás el dolor de su pueblo.
Durante demasiados años nos han querido dividir.
Nos han querido enfrentar unos con otros.
Nos han querido hacer creer que el cubano de adentro y el cubano del exilio no son la misma sangre.
Pero la verdad es una sola:
Cuba es una sola.
Y el pueblo cubano es uno solo.
Hoy más que nunca, necesitamos estar unidos dondequiera que estemos: en La Habana, en Santiago, en Matanzas, en Camagüey, en Pinar del Río, en Miami, en España, en cualquier rincón del mundo donde haya un cubano con el alma despierta.
Porque lo que está sucediendo ahora no es un simple momento político.
Es un momento histórico.
Es el instante en que una nación completa empieza a recuperar la esperanza.
El pueblo de Cuba no necesita discursos.
Necesita comida.
Necesita medicina.
Necesita luz.
Necesita libertad.
Necesita respeto.
Necesita futuro.
Y el mundo entero está mirando.
Hoy quiero decirle a cada cubano dentro de la isla:
No están solos.
No están abandonados.
No están olvidados.
Hay millones de cubanos fuera de Cuba que no han dejado de amar a su tierra ni un solo día.
Hay generaciones enteras que han crecido con la misma oración en el pecho: ver a Cuba libre.
Y sí, se siente.
Se siente en el ambiente.
Se siente en la presión.
Se siente en la desesperación de los que mandan.
Se siente en la fuerza silenciosa del pueblo que ya no cree en cuentos.
Cuba no necesita más promesas.
Cuba necesita que se acabe el abuso.
Que se acabe la miseria impuesta.
Que se acabe la mentira.
Que se acabe el miedo.
Este es el momento de despertar con inteligencia, con firmeza y con dignidad.
Que nadie se confunda:
El pueblo cubano no quiere venganza.
El pueblo cubano quiere justicia.
Quiere orden.
Quiere ley.
Quiere un país donde trabajar valga la pena.
Quiere un país donde el sacrificio sea para construir, no para sobrevivir.
Yo hoy, desde mi fe, le pido a Dios que proteja a cada madre cubana.
A cada niño.
A cada anciano.
A cada joven.
A cada hombre y mujer que está pasando hambre, apagones, desesperación y tristeza.
Y también le doy gracias a los espíritus de mis mu***os, a los que ya partieron, a mi madre, a mis amigos y a tantos cubanos valientes que no pudieron llegar a ver este día.
Yo los siento cerca.
Yo siento su calor.
Y siento que, desde el otro plano, están celebrando con nosotros.
Porque cuando un pueblo se levanta desde el alma, no hay dictadura que lo pueda detener para siempre.
Cubanos:
Mantengámonos unidos.
Mantengámonos firmes.
Mantengámonos conscientes.
Y mantengámonos con fe.
Cuba va a ser libre.
Cuba tiene que ser libre.
Y esta vez, el mundo entero lo va a presenciar.
Dios bendiga a Cuba.
Y que la dignidad del pueblo cubano sea la luz que marque el camino.
Atentamente, Profesor José Alberto Espinosa Barrero,
Tata Nkisi Nkiza Ngó Luyente Kongo,
Oní Shangó ObáOlóYú