08/04/2025
NIÑA DE 12 AÑOS ESCAPA DE MALTRATOS, PERO LA JUSTICIA LA OBLIGA A VOLVER CON SU MADRE
Una historia marcada por el dolor y la controversia sacude a las ciudades de Curuguaty y Ciudad del Este. Una niña de 12 años, víctima de presuntos maltratos psicológicos, verbales y físicos, huyó de la casa de su madre para buscar refugio con su padre en el barrio Pablo Rojas de Ciudad del Este. Sin embargo, la justicia dispuso su restitución obligatoria con la madre, pese al testimonio de la menor que afirmaba no querer volver a ese entorno.
La menor escapó de Curuguaty en un taxi y llegó por sus propios medios hasta la casa de su padre. Al tomar conocimiento de la situación, Sergio Denis Delvalle, progenitor de la niña, la presentó voluntariamente ante el Departamento de Búsqueda y Localización el pasado 28 de febrero, luego de recibir una notificación del Juzgado de Curuguaty. La Fiscalía de Canindeyú ya había emitido una orden de búsqueda para localizarla.
Durante el procedimiento, se dio intervención a una defensora de la Niñez, quien debía evaluar la situación. A pesar del testimonio firme de la niña sobre los maltratos sufridos y su deseo de permanecer con su padre, la jueza ordenó su restitución con la madre biológica. Según Delvalle, su hija quedó con la madre sin haberlo decidido por voluntad propia.
El 4 de abril, la niña volvió a escaparse y regresó nuevamente a la casa de su padre en Ciudad del Este, esta vez pidiendo ayuda a un vecino para pagar el taxi. Manifestó sentirse incómoda viviendo con su madre, quien actualmente tiene otra pareja, y reiteró que no quiere seguir en ese ambiente.
Delvalle, separado hace más de seis años de su exesposa, asegura que está luchando legalmente por un régimen de convivencia con la menor. Según relató, incluso uno de los hijos de su exesposa, hijastro de él, vive actualmente bajo su cuidado.
El caso está en manos del fiscal Carlos Rodrigo Giandinotto y del defensor público Ricardo Cardozo. Mientras tanto, sectores de la ciudadanía reclaman una justicia que escuche y proteja verdaderamente a los niños.
La menor, finalmente, fue entregada nuevamente a su madre, quien viajó desde Curuguaty para retirarla. El drama continúa, y la pregunta sigue latente: ¿quién vela realmente por el bienestar de esta niña?