La Laguna de Guánica era la laguna de agua dulce más grande de todo Puerto Rico y considerada uno de los humedales más importantes del Caribe. En la década del 1950 la Laguna de Guánica fue drenada en conjunto con otros cuerpos de agua en el Valle de Lajas con el propósito de maximizar la utilidad de estos terrenos para la producción de caña de azúcar. La mayor parte de los terrenos de la Laguna d
e Guánica son administrados por la Autoridad de Tierras de Puerto Rico, adscrita al Departamento de Agricultura de Puerto Rico. El uso para la agricultura de estos terrenos fue muy limitado debido a las condiciones persistentes de humedad, poco drenaje y suelos pobres y de alto contenido de sales. Una vez finalizada la producción de caña en la Isla, a finales de la década del 70, el proyecto del Valle de Lajas fue abandonado por el gobierno y la Laguna de Guánica pasó, de ser una gran laguna, a una especie de mosaico de humedales que serían unidos mediante el Proyecto de Restauración. Desde que la Laguna fue drenada, las comunidades aledañas se han organizado para luchar a favor de su restauración. Han contado con el apoyo del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales desde su creación al igual que con el de todas las administraciones municipales de Guánica hasta el presente, incluso, con el apoyo de alcaldes, senadores y representantes de la región. Al proyecto de Restauración de la Laguna de Guánica actualmente se les oponen algunos sectores de la comunidad agrícola y la actual Secretaria de Agricultura, quienes argumentan que el proyecto tendría efectos adversos a la agricultura de la región. Este argumento no ha sido sustentado por ninguna base científica. Por el contrario, la restauración de la Laguna de Guánica, según ha sido demostrado por los estudios científicos solicitados por los sectores oponentes, demuestran su viabilidad. El Comité Pro Restauración de la Laguna de Guánica, al igual que sus asesores científicos, entiende que tales impactos serían mínimos y que los beneficios al ambiente y al desarrollo socioeconómico de la región sobrepasarían, por mucho, los posibles efectos adversos. No obstante, creemos que tanto el desarrollo agrícola del área como la restauración de la Laguna son completamente compatibles y ambos proyectos pueden coexistir para el beneficio de todos los puertorriqueños. También queremos enfatizar que un proyecto agrícola como el que contempla el Departamento de Agricultura es viable en los terrenos aledaños al antiguo lecho de la Laguna de Guánica si se toman todas las medidas pertinentes para proteger la vida silvestre y la flora utilizando prácticas de manejo adecuadas y preparando un plan agrícola de desarrollo sostenible en coordinación con el DRNA que proteja los humedales existentes. Actualmente estos humedales están siendo utilizados por gran cantidad de aves migratorias y nativas como el pato zarcel, pato quijada colorada y el pato chorizo; varias especies de garzas, viudas y al igual que otras especies de aves nativas como la tigua, yaboas, martinetes y varias especies de playeros.