10/05/2026
En los pasados meses, semanas y días, el pueblo de Cidra ha atravesado una seria crisis de seguridad. Nuestra gente se siente insegura. Comercios vandalizados, robos de autos desde las marquesinas de hogares cidreños y hechos alarmantes como el tiroteo ocurrido a plena luz del día cerca del Puente de las Banderas son parte de una realidad que preocupa profundamente. A esto se suma el problema constante del ruido excesivo y los alborotos de motoras en altas horas de la noche, afectando la tranquilidad de nuestros residentes, especialmente la de nuestros adultos mayores. Tenemos que recuperar el control de nuestras calles y devolverle la paz a nuestro pueblo.
Y este no es momento para señalar administraciones pasadas ni para vivir del discurso político. Hoy existe una nueva administración municipal que prometió seguridad, prometió una Policía Municipal más capacitada, más completa y con nuevos integrantes. Prometieron incluso una academia municipal, mientras criticaban constantemente la manera en que se manejaba la seguridad en el pasado.
Muchos de los que hoy gobiernan fueron la voz más fuerte de crítica desde la minoría legislativa. Hoy son mayoría. La pregunta es sencilla: ¿qué están haciendo ahora?
A la Legislatura Municipal llegó para revisión y actualización el Código de Orden Público aprobado en la pasada administración. Se trabajaron enmiendas en comisión y el asunto quedó sobre la mesa. Mientras tanto, la criminalidad sigue creciendo y la preocupación ciudadana también.
Aquí no se trata de política partidista. Se trata de la tranquilidad de nuestro pueblo. La administración municipal tiene que moverse, buscar fondos federales, exigir ayudas estatales y convertir la seguridad en prioridad real, no en relaciones públicas.
Si el gobierno estatal viene a Cidra, que venga a trabajar y a dar la mano, no únicamente a tomarse fotos.
Como legislador municipal y como ciudadano, reitero mi compromiso con el pueblo de Cidra para impulsar toda medida y proyecto que fortalezca la seguridad de nuestras comunidades. Nuestro pueblo merece vivir tranquilo, merece calles seguras y merece respuestas claras.
Cidra merece seguridad. Nuestra gente merece vivir sin miedo.