22/07/2026
A mi amado pueblo de Adjuntas.
Como bien expresó el ilustre prócer y pensador José Martí: "Los hombres se dividen en dos bandos: los que aman y fundan, y los que odian y deshacen". Hoy, con el corazón en la mano y un profundo sentido de responsabilidad hacia la tierra que me vio nacer y a la que serví con tanto honor, me dirijo a ustedes. Lo hago movido por la preocupación y esperanza de que nuestro pueblo pueda tener un futuro mejor.
Han transcurrido exactamente 5 años, 6 meses, 11 días y 16 horas desde que el actual alcalde, José H. Soto Rivera, asumió las riendas de nuestro municipio. Durante este tiempo, el contraste entre la actual administración y la nuestra es evidente. Al día de hoy, el saldo de esta administración es de cero obras, un sinfín de excusas y la constante costumbre de repartir culpas para evadir responsabilidades. Dondequiera que miremos, el abandono de nuestras calles y facilidades es evidente.
En su campaña nos prometieron que este municipio sería para todos, pero la triste realidad nos ha demostrado que, bajo esta administración, Adjuntas NO ES DE TODOS.
Este gobierno municipal ha emprendido una agenda de atropello contra aquellos que intentan echar hacia adelante nuestra economía. Se les han negado endosos y permisos a nuestros comerciantes en franca violación a la ley. El pueblo no olvida el caso del negocio ubicado frente al Coffee Shop de la plaza pública, al cual se le negaron injustamente los permisos, obligando al tribunal a intervenir y ordenarle al alcalde y al municipio que cumplieran con la ley y los otorgaran.
Más doloroso aún es ver cómo ha comenzado un proceso de persecución contra la gente humilde de nuestro pueblo. Utilizando la intimidación y la prepotencia, se intenta despojar a los ciudadanos de sus propiedades, forzando a muchas familias a endeudarse y tomar dinero prestado simplemente para complacer los caprichos estéticos y exigencias del alcalde.
Nuestra juventud también ha sido víctima de esta falta de empatía y visión. Se le negó el uso de las canchas municipales y del coliseo a nuestros jóvenes para celebrar el torneo "Adjuntas Basketball", conocido como el "Torneo de los Colores". De igual forma, en un acto de total mezquindad, la administración se opuso a la entrega de bultos y libretas a los jóvenes del residencial Valle Verde Housing, escudándose en que el municipio posee la titularidad del complejo de vivienda. Nuevamente el Sr. José Hiram Soto Rivera demuestra que no tiene compromiso con la educación de nuestro niños y jóvenes.
Mientras a nuestros comerciantes se les ponen trabas, a la gente humilde se le intimida y a nuestros jóvenes se les cierran las puertas, el alcalde ha garantizado jugosos salarios para los jefes de agencia y sus "amigos del alma".
Estamos ante un alcalde sin propósito de gobernanza, cuya administración está montada sobre la mentira, la arrogancia y la falta de respeto hacia su propia gente. Es un gobierno municipal que ha perdido su norte y carece de dirección.
Sin embargo, a mi querido pueblo de Adjuntas le digo: no perdamos la esperanza. La historia de nuestra ciudad no termina aquí. Somos un pueblo valiente, de gente trabajadora y honesta que sabe reconocer cuándo es momento de rectificar el rumbo. Mantengamos la frente en alto, porque el bienestar, la honradez y el progreso regresarán a nuestras calles. Con la fuerza de nuestra gente, volveremos a construir el Adjuntas que todos nos merecemos.
Que Dios bendiga a cada familia Adjunteña.