01/04/2026
🔴🔵 “SE LOS COMIÓ CON ZAPATO”: LA NOCHE EN QUE VLADIMIR CERRÓN HUMILLÓ A SUS RIVALES DESDE LAS REDES SOCIALES
Por Antonio Moleros
En la historia de los debates presidenciales del Perú, pocas veces un candidato excluido logró robarse el show. Pero la noche del 30 de marzo de 2026, Vladimir Cerrón, líder de Perú Libre, demostró que no necesitaba un atril ni un micrófono para imponer su agenda desde las sombras.
A pesar de que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) le impidió participar en el debate oficial por su condición de prófugo, Cerrón convirtió su página de Facebook en el verdadero ring de la contienda. En tiempo real, segundo a segundo, el fundador de Perú Libre desplegó una lección de contraataque político que dejó en evidencia a varios de los candidatos que sí estaban en el escenario.
El arte del contraataque: la venganza por la foto
La noche tenía un ingrediente especial: la revancha. Días antes, la excandidata y exministra de Salud, Fiorella Molinelli, había mostrado una foto de Cerrón en el debate anterior, acusándolo de haber sido destituido de EsSalud por presuntamente lucrar con licencias. La jugada le duró poco.
Cerrón respondió al instante, no solo desmintiendo la acusación, sino volteando la torta: recordó que Molinelli enfrentaba una investigación por presuntas irregularidades en la gestión de EsSalud y el caso del Aeropuerto de Chinchero. El timing resultó implacable. Días antes del debate, la Fiscalía había formalizado la denuncia contra Fiorella Molinelli por colusión agravada, con pedido de 10 años de prisión. El primer round, en los hechos, ya lo había ganado Cerrón antes de que comenzara el debate.
La noche del debate: un relator implacable desde las redes
Llegó el 30 de marzo. Doce candidatos ocuparon sus atriles en el set de TVPerú. Mientras ellos intentaban convencer al país, Cerrón, desde su celular, se convirtió en el comentarista más ácido y temido de la jornada.
Uno a uno, fue desgranando a los participantes con publicaciones cortas, punzantes y virales.
El bombazo contra Molinelli que incendió las redes
El clímax llegó cuando Fiorella Molinelli tomó la palabra. Con su estilo habitual, la exministra soltó un discurso lleno de tecnicismos:
“Propongo cerebro, inteligencia artificial, big data para la salud…”
Fue entonces cuando Cerrón lanzó el posteo que se volvería tendencia nacional:
“Fiorella Molinelli propone ‘cerebro’, ‘inteligencia artificial’, etc. Le recuerdo que en este debate debe plantearse lo que le falta al país, no las carencias del candidato.”
El comentario no solo se volvió viral en cuestión de minutos, sino que expuso lo que muchos pensaban en voz baja: la propuesta de la excandidata sonaba más a un currículum personal que a una solución para el Perú.
Pero Cerrón no se detuvo ahí. Minutos después, volvió a cargar contra la exministra con un segundo posteo aún más duro:
“La yegua Molinelli (por su símbolo partidario), no sabe nada de salud pública, ahí la explicación de los 250 mil mu**tos en la pandemia. Una improvisación total, un crimen administrativo, en la dirección de esta institución.”
Destrozos en serie: el resto de la noche
La cuenta de Cerrón se convirtió en una cascada de críticas en tiempo real. Cada candidato tuvo su momento.
Contra Alex Gonzales (Avanza País):
“Alex Gonzales piensa que está en ‘Esto es Guerra’, viene con disfraz de cachaco y el traumado de George Forsyth dice ser capitán del Ejército. Un candidato con conflictos de identidad, no ama a su tierra, ni a su patria.”
Contra Fernando Olivera (Frente de la Esperanza 2021):
“Fernando Olivera, cero propuestas, solo show. Valderrama le dio su vuelto a nombre ‘Alan’. El país necesita candidatos serios, presidentes y no payasos.”
Contra Carlos Álvarez (País para Todos):
“Carlos Álvarez propone ‘Psicólogo por Colegio’, programa de Perú Libre ejecutado en la región Junín. No tienen idea propia. Le faltó decir ¡Marca los 5 lápices!”
Contra Álvaro Paz de la Barra (Fe en el Perú):
“Álvaro Paz de la Barra con propuestas que colisionan contra el orden constitucional, dice no interesarle el debido proceso. Fuera de foco.”
Contra George Forsyth (Somos Perú):
“George Forsyth, insiste en militarizar la seguridad ciudadana. Las FFAA están para enfrentar conflictos armados en estados de excepción. La Policía protege civiles, previene e investiga, con garantías constitucionales.”
Contra Ronald Atencio (Venceremos):
“Viene con un disfraz con el que jamás hubiera ido a la Universidad San Martín o hubiera litigado en la Corte, ahí usaba s**o y corbata, porque ‘se creía por encima del pueblo’. Falsete.”
Contra Yonhy Lescano (Cooperación Popular):
“El mangansón de Lescano después de dos décadas en el Parlamento, cero propuestas.”
Contra Carlos Espá (SíCreo):
“Cree tanto en la libertad que le faltó decir que hay libertad para ser pobre.”
El efecto en las redes
Los periodistas que cubrían el debate empezaron a leer en vivo los comentarios de Cerrón. Los hashtags con su nombre y sus frases se convirtieron en tendencia nacional. En las redes, la narrativa era clara: el ausente era, paradójicamente, el protagonista.
Cada posteo acumuló cientos de reacciones y comentarios en cuestión de minutos. La página oficial de Facebook de Vladimir Cerrón superó los picos de interacción más altos del año, y la frase “carencias del candidato” se convirtió en uno de los memes más compartidos de la jornada electoral.
“Definitivamente, se los volvió a comer con zapato”
El consenso entre los seguidores de Cerrón y varios analistas informales en redes fue contundente: el líder de Perú Libre utilizó las plataformas digitales como un arma política de alto calibre. Mientras los candidatos se debatían entre el libreto y la improvisación, él manejaba los tiempos, los temas y el relato con una inteligencia afilada para el contraataque.
La jugada dejó una lección política para el 2026: en la era de las redes, un posteo bien calibrado puede opacar minutos de exposición en un debate. Y en esa noche de luces y sombras, mientras varios candidatos sudaban frío frente a las cámaras, Vladimir Cerrón, desde su página oficial, volvió a demostrar que, cuando se trata de golpear sin piedad desde el ángulo correcto, sigue siendo un adversario temible.
“Se los volvió a comer con zapato”, resumían sus seguidores. Y con la denuncia fiscal contra Molinelli recién formalizada y su nombre otra vez en la conversación nacional, el eco de su troleada prometía resonar por mucho más tiempo que cualquier propuesta de inteligencia artificial.
Al cierre de esta edición: La página oficial de Vladimir Cerrón superó los picos de interacción más altos del año, consolidando su estrategia de combate político desde las redes, incluso sin estar físicamente en el debate.