16/05/2016
Joaquín Ramírez no es un allegado o un amigo cualquiera. Es, además de congresista de Fuerza Popular, el secretario general del partido y uno de los principales financistas de la campaña de Keiko. El origen de su fortuna, que es enorme, es muy incierto. Resulta por lo menos sospechoso que alguien pueda pasar de cobrador de combi a multimllonario, y sobre todo, que no se sepa cómo lo hizo.
Tiene nada menos que tres empresas valorizadas en 8 millones de dólares, 38 propiedades inmuebles y 34 vehículos a su nombre. Y eso es lo que se sabe.
También resulta curiosa su vinculación familiar con Fidel Ramírez, nada menos que dueño de la Universidad Alas Peruanas. Otra vinculación con los que quieren tirarse abajo la Ley Universitaria. Conflictos de interés por todos lados.
No tengo dudas de que al menos alguien, alguna vez, le debe haber mencionado el tema a Keiko, y le deben haber dicho en muchas oportunidades que se cuide de esta persona o que investigue sus actividades, más aún cuando tiene denuncias de lavado de activos, por más que esté protegido por su inmunidad parlamentaria.
¿Por qué Keiko, a pesar de todo esto, lo mantiene en un cargo tan importante como Secretario General de Fuerza Popular? ¿Por qué permite que su campaña se financie con dinero que muy probablemente provenga del narcotráfico o de otras actividades ilícitas? ¿Qué nos dice esto sobre la candidata y su partido?
Esto es muy grave, se tiene que investigar, pero sobre todo se debe sancionar con el voto. No importa si Keiko le dio o no 15 millones de dolares para lavar. Mejor dicho, sí importaría, pero aunque no fuera así, solo con mantener a personas como Ramírez en su entorno más cercano y por el hecho de que este financie su campaña, la candidata queda descalificada moralmente.
No puede decir que no sabía. Simplemente NO PUEDE.
¡Buenos días! Esta es nuestra portada de hoy: "¿Tú sabes que la China me dio US$ 15 millones para lavarlos?" ► http://goo.gl/FSkZGb