07/04/2026
🔴🔴 Importante!!!
Quiero decir un par de cosas sobre Carlos Álvarez. En el año 2000, la inmensa mayoría de los medios de comunicación en el Perú estaban al servicio de la dictadura de Fujimori. Había pocas excepciones: Caretas, La República, El Comercio, Canal N. Los dueños de revistas, diarios, estaciones de radio y canales privados habían sido comprados por Fujimori con montañas de dinero robado (recuerden los vladivideos). En esa época en la que rebaños enteros de comunicadores cabizbajos se pusieron al servicio de Fujimori, pocos lo hicieron con tan miserable entusiasmo, tan vergonzosa alegría y tanta falta de escrúpulos como Carlos Álvarez. Todo el país conocía ya los crímenes de Fujimori. Secuestros, asesinatos masivos, chantajes, esterilizaciones, robos millonarios, torturas: los peruanos sabíamos todo. Algunos estaban, aún así, dispuestos a seguir votando por el criminal. Algunos estaban dispuestos a seguir haciéndole propaganda y medrar de sus delitos. Muy pocos estaban dispuestos a celebrar las victorias del asesino burlándose en las caras de sus víctimas, y en eso el especialista fue Carlos Álvarez. Carlos Álvarez es un camino de regreso al fujimorismo: en él está toda la maldad original del fujimorismo y también todo el ridículo, toda la burla, toda la farsa del fujimorismo. Ojalá los peruanos no seamos tan idiotas de ponernos en la situación de regresar al tiempo de Fujimori y tener que elegir entre su hija y su payaso.
Gustavo Faverón