17/12/2020
SOBRE EL PARQUE BICENTENARIO EN MIRAFLORES
La construcción de un Parque Bicentenario, así como la construcción de parques en general es una iniciativa hay que alentar. La creación de espacios públicos especialmente en sociedades fragmentadas como la peruana, está ampliamente sustentada internacionalmente por sólidos principios y consagrada en la conferencia Habitat III, ONU, de Quito 2016, teniendo antecedentes locales los programas MiBarrio del gobierno Central, BarrioMio de la Municipalidad de Lima Metropolitana y ejemplos como las intervenciones de Medellín, Guayaquil entre otras. Precisamente la importancia de esos principios, exige que se apliquen de manera adecuada sobre todo cuando los recursos a invertir son cuantiosos, surgiendo las preguntas sobre su pertinencia en un específico lugar, y si su aplicación es realmente efectiva.
Por ello, sobre el Parque Bicentenario en la quebrada Armendáriz que construirá la Municipalidad de Miraflores, y desde nuestra propia experiencia profesional en el malecón de Miraflores, tenemos varias preocupaciones:
• Sobre su pertinencia. Llama la atención que 21 millones del gobierno central se concentren en la quebrada Armendáriz, que ya tiene un área verde lograda y se inviertan en Miraflores, distrito con uno de los mayores presupuestos que ha implementado con recursos propios el mejor espacio público de Lima, cual es, su frente marino. Es conveniente evaluar si los Parques Bicentenario, cuyos antecedentes hemos señalado, deban dirigirse hacia áreas urbanas de más bajos recursos para compensar las grandes deficiencias espaciales y culturales que los gobiernos locales no pueden implementar, muy al contrario de Miraflores.
• La quebrada de Armendáriz es una de las pocas formaciones naturales de Lima que, con su climatizada y simple vegetación equilibra el impacto del alto muro de edificios que la rodean conformando uno de los mejores escenarios de Lima moderna apreciado por miles de personas que la circulan día a día siendo por tanto, ya actualmente, un espacio público accesible en todo sentido (aunque entre las justificaciones, la Municipalidad considera que no es valorado). El proyecto rompe esa virtud al optar por “arquitectonizar” la ladera con andenes y cientos de metros de una red de rampas de tramos rectos, tan rectos como los edificios, perdiendo adicionalmente la vegetación ya típica del acantilado sostenidas por 30 años, en lugar de únicamente enriquecer las variedades. Mantener y fortalecer las reservas naturales paisajísticas como en muchas ciudades del mundo, debería ser una tarea indispensable para Lima, en donde el cemento y la informalidad ha cubierto casi todas las áreas imaginables, que se suman a la congestión del día a día.
• Sobre la solución misma. El parque consiste en crear una red de recorridos de paseo para apreciar la variedad de plantas que se proyectan sembrar, a la vez de crear lugares para estar y observar, cuales son, tres plazas principales en el extremo oeste. Sin embargo, de esos recorridos, el 74%, en su mayoría, son largas rampas de 8% a 10%, que limita severamente su uso para los usuarios principales de los parques: familias con coches, niños, adultos mayores y minusválidos que no tienen superficies planas seguras y relajadas para pasear (a excepción de las mencionadas). Adicionalmente, se estaría creando un circuito para otros usuarios: los “skaters”, con los cuales es muy difícil compartir el espacio por sus acrobacias, velocidad de desplazamientos, y fuerte ruido que paralelamente disturba severamente a los residentes. Sobre las plantas escogidas perecieran difíciles de lograr y mantener en un espacio que debería ser de alto uso público. Los descansos planos y distanciados proyectados resultan marginales por su magnitud.
• El descenso a la playa de residentes y visitantes, problema principal y real déficit que debería ser resuelto, no está considerado en el diseño: la red de circuitos de ascenso y descenso proyectados, evitan la bajada porque adicionalmente se han anulado las existentes rampas-escaleras para cortar camino con lo cual, o, se forzarán senderos informales o, se obligará a seguir caminando al borde de la agresiva vía arterial metropolitana de alta velocidad., con los cual también las familias están excluidas.
• Sobre las facilidades de baños, kioskos de refrescos, cafés, se ha publicitado ampliamente que se ubicarán en la “Plaza de la Integración” al extremo oeste sobre la misma curva de la quebrada en una plataforma aparente para ello. Es el mejor espacio conjuntamente con la “Plaza de la Bandera” porque permite un descanso sin la tensión de las rampas. Sin embargo, en los planos presentados a la Autoridad para la ratificación de la aprobación por la APCV, se indica una sala de usos múltiples de 171 m2 con servicios higiénicos. Paralelamente, en los planos que figuran en la web de la Municipalidad se indican dos edificaciones de baños con una cantidad desproporcionada de aparatos sanitarios a ubicarse en ambas plazas sin indicar sala de usos múltiples. No queda claro qué se va a construir de área techada, en donde y qué contienen los planos definitivos, lo que incrementa la incertidumbre del uso definitivo del proyecto en su extremo oeste que podría una congestión innecesaria en el actual rincón del malecón.
• El puente Miraflores – Barranco, que se exhibe en la publicidad de la municipalidad, tendrá un costo de alrededor de 22 millones de soles porque está ubicado en el lugar de mayor abertura, pero su estructura de afectará una de las mejores vistas de Lima que se aprecian desde la quebrada lo que incluye los muros de contención ya proyectados como parte de la arquitectura del parque. El puente, a nuestro entender, es innecesario en ese lugar porque, al formar parte de un “paseo” puede cumplir su función de conexión con Barranco en otro lugar a un costo significativamente menor.
ALGUNAS PROPUESTAS
Ante el proceso de construcción ya iniciado, haríamos las siguientes recomendaciones modificatorias:
• A nivel muy general, se requiere un plan simple de todo el malecón de Miraflores para sistematizar y crear facilidades, cubrir los déficits, sin alterar la escala local, que es parte de su encanto, y que debería servir de marco para saber qué se hace, dónde y con qué prioridad.
• Una posibilidad entre otras, de mantenerse el compromiso de ejecutar lo ya presupuestado, es optar por disminuir la longitud de senderos y más bien optar por senderos “flotantes” aseguradas a través de micropilotes hincados en el suelo, que permitiría mantener tanto el verde existente con mínima afectación, como la forma natural, a la vez de reforzar el suelo. De esta manera se mantendría el carácter natural de la quebrada, aunque con la posibilidad de pasearlo.
• Se requiere únicamente dos senderos horizontales que permitan pasear sin esfuerzo a los diversos grupos de visitantes (recordar, por ejemplo, las terrazas planas de LarcoMar). Sendero 1 más cercano a la actual vía, con accesibilidad universal, que aliviará el uso del actual malecón. Sendero 2, a nivel más bajo accesible por rampas más cortas y de mayor pendiente para aquellos que sí puedan hacer ese recorrido y puedan accedan a la playa.
• Introducir un único acceso a la playa a través de dos puentes de un ancho no menor a 4 m, bajo del viaducto elevado para arribar al espigón existente entre Barranco y Chorrillos. Un puente peatonal uniendo las Av. Armendáriz con San Martin de Barranco que funcionaria adicionalmente para implementar esa una única bajada al mar. Sería un acceso necesario, pero a la vez, mínimo. En el caso de que pueda lograrse otra bajada al mar desde Barranco, que parece difícil, bastaría con incrementar el área peatonal y ciclística del puente Armendáriz.
• Implementar sutilmente facilidades en el lugar que población ya espontáneamente utiliza como punto de encuentro, cual es el sector de malecón anexo a la avenida Armendáriz y La Paz.
• Enriquecer paulatinamente, la actual vegetación que ya se ha climatizado, con el mismo tipo de árboles que se encuentran en la quebrada, a los que se añadirían nuevas especies que resistan el microclima salino, de esta manera, se acompañaría la naturaleza de la quebrada en lugar de vestirla con una variedad de plantas de características urbanas.
• Sobre las rampas para el acceso a los senderos horizontales es necesario especificar un piso retardador de velocidad para evitar los agresivos skaters, pero que, a la vez, permita la circulación de coches, niños, adultos mayores.