12/02/2026
🔵🔴DIFAMAR NO ES HACER POLÍTICA: LA VERDAD SE IMPUSO, HILDA BLAS SIGUE EN CARRERA✔️
▪️En política la crítica es válida, pero la calumnia no. En los últimos días, voces apresuradas y malintencionadas no dudaron en tildar de “sentenciada” y hasta de “delincuente” a la candidata al Senado Hilda Victoria Blas Flores, intentando instalar en la opinión pública una condena inexistente. Se habló con ligereza, se compartieron versiones sin sustento y se buscó dañar reputaciones sin medir consecuencias. Lo que pocos parecen recordar es que acusar falsamente a alguien de un delito constituye difamación agravada, más aún cuando se hace utilizando plataformas públicas o medios de comunicación.
La reciente Resolución N.° 00239-2026-JEE-PASC/JNE ha desmontado esa narrativa. El propio Jurado Electoral Especial de Pasco determinó que no existe sentencia condenatoria firme, que el proceso penal concluyó en sobreseimiento definitivo por atipicidad de la conducta, y que no hubo omisión alguna en la Declaración Jurada de Hoja de Vida. Es decir, la justicia fue clara: no hubo delito, no hubo condena y no hubo mentira. Sin embargo, el daño mediático ya estaba en marcha, impulsado por quienes prefirieron el ataque antes que la verificación.
Este caso también debe servir como llamado de atención al Jurado Electoral Especial de Pasco. Antes de iniciar un procedimiento que pone en riesgo derechos políticos y expone públicamente la honra de una persona, se debe tener absoluta seguridad jurídica sobre la existencia de una sentencia firme y una omisión real. La prudencia institucional no es opcional; es una obligación.
Hoy la verdad está sobre la mesa: Hilda Blas Flores continúa en carrera electoral con plenos derechos, y quienes la señalaron sin pruebas deberán asumir la responsabilidad moral y eventualmente legal de sus afirmaciones.