28/06/2026
🚨 ¿QUÉ ES LA HIPEROXIA?
Es el exceso de oxígeno en las células, los tejidos o la sangre arterial.
Existe el mito de que el oxígeno es un gas completamente inofensivo y que "entre más le metas al paciente, mejor". Sin embargo, la fisiología demuestra que el oxígeno en dosis innecesarias actúa como un fármaco con efectos secundarios severos. Cuando saturas por completo la hemoglobina y obligas a que el oxígeno se disuelva en exceso en el plasma sanguíneo, provocas alteraciones que pueden empeorar el estado de un paciente crítico.
¿QUÉ EFECTOS TIENE EN EL CUERPO?
El exceso de oxígeno libre desata dos problemas principales dentro del organismo:
- VASOCONSTRICCIÓN GENERALIZADA: El cuerpo detecta que hay demasiado oxígeno circulando y, como mecanismo de defensa para proteger a las células de una sobrecarga, ordena que los vasos sanguíneos se cierren (vasoconstricción).
- ESTRÉS OXIDATIVO: La hiperoxia acelera la producción de Radicales Libres de Oxígeno (especies reactivas de oxígeno). Estas moléculas son tóxicas a niveles altos: dañan las membranas de las células, destruyen proteínas y alteran el ADN, causando inflamación en los tejidos.
¿CÓMO AFECTA A LOS PACIENTES EN LA AMBULANCIA?
En el entorno prehospitalario, la hiperoxia no es solo un dato de laboratorio; tiene consecuencias clínicas reales en escenarios específicos:
- EN EL INFARTO (IAM): Si el paciente está sufriendo un infarto pero su saturación está normal (arriba de 90-94%), meterle oxígeno a altos flujos provoca vasoconstricción en las arterias coronarias. Esto significa que cierras mecánicamente las tuberías que alimentan al corazón, reduciendo aún más el flujo de sangre hacia la zona infartada y agrandando el tamaño de la lesión.
- EN EL EVENTO VASCULAR CEREBRAL (EVC): Al igual que en el corazón, la hiperoxia cierra las arterias cerebrales. Esto disminuye el Flujo Sanguíneo Cerebral, dejando desprotegida la zona de penumbra (el tejido cerebral que todavía se puede salvar alrededor del coágulo o la hemorragia).
- EN EL PULMÓN (ATELECTASIAS POR ABSORCIÓN): Cuando metes concentraciones altísimas de oxígeno (FiO2 cercana al 100%), barres el nitrógeno que normalmente mantiene inflados los alvéolos. Sin ese nitrógeno, el oxígeno se absorbe tan rápido que los alvéolos se colapsan sobre sí mismos, empeorando el intercambio de gases.