28/05/2026
MONTESSORI ENSEÑA EXPLÍCITAMENTE A LOS NIÑOS CÓMO INTERRUMPIR
En muchos entornos educativos, se espera que el comportamiento social se desarrolle indirectamente. Se asume que surgirá a través de la exposición, de recordatorios y de correcciones posteriores. A los niños se les dice que "sean amables", que "usen sus palabras", que "resuelvan sus problemas". Pero los pasos en sí no siempre se enseñan.
Montessori adopta una postura diferente. La interacción social no se deja al azar. Se observa, se estructura y se enseña con intención.
A los niños se les muestra explícitamente cómo:
* Interrumpir sin desordenar ni quitar el turno
* Observar sin molestar el trabajo de los demás
* Entrar en un espacio de manera respetuosa
* Ofrecer ayuda de manera apropiada
* Rechazar algo amablemente
* Estar en desacuerdo sin pelear
Nada de esto es casual. Cada interacción se divide en pasos que el niño puede comprender, practicar y repetir. Como cualquier otra forma de aprendizaje.
No se trata de imponer obediencia o desempeño. Se trata de ayudar a los niños a desarrollar las herramientas sociales necesarias para participar de manera significativa en la vida comunitaria.
Muchas dificultades sociales en la infancia no son resultado de la falta de voluntad. A menudo, a los niños simplemente aún no se les ha enseñado: * qué hacer * cómo hacerlo * cuándo hacerlo * O cómo sus acciones afectan a los demás.
Para Montessori, el desarrollo es algo que puede guiarse reflexivamente en lugar de corregirse reactivamente.
Las lecciones de Gracia y Cortesía también apoyan la regulación emocional y la autoconciencia. Los niños aprenden gradualmente: a
* hacer una pausa antes de interrumpir
* observar antes de entrar
* ser considerados con el trabajo o el espacio de otra persona
* navegar en desacuerdo sin perder la conexión.
Estas son habilidades humanas fundamentales.
En los ambientes Montessori, la cohesión social no se mantiene principalmente a través de premios o castigos. En lugar de eso, los niños tienen oportunidades consistentes de practicar la participación respetuosa en una comunidad cuidadosamente preparada. Con el tiempo, las conductas se iinternalizan en lugar de ser forzadas desde el exterior.
Texto:
Fuente: Association Montessori Internationale - Canada
Foto: Asociación Montessori Internacional (AMI)