23/11/2025
A mi amiga Karla Mar Montenegro de Andrade:
A veces uno camina con el corazón lleno de ilusiones, creyendo que está construyendo algo bueno, algo que realmente ayudará a la ciudad que amamos.
Tú y yo estuvimos ahí, convencidos de que ese proyecto era lo mejor para Salamanca.
Pero la vida, con su manera honesta de poner las cosas en su lugar, nos mostró después una verdad distinta… dolorosa, sí, pero necesaria.
Y aun así, aquí seguimos: más conscientes, más fuertes y con ideales más claros. Porque los errores no nos definieron… nos despertaron.
Y hoy, más que nunca, creo que de esos aprendizajes nace la verdadera inspiración para construir la Salamanca que sí merece la gente.