16/03/2026
✨️✨️Antes de que un niño aprenda a escribir, es fundamental que desarrolle la motricidad fina, la coordinación y la fuerza en sus manos y dedos. Actividades como rasgar papel, jugar con plastilina, exprimir esponjas, pintar con los dedos, hacer bolitas de papel, enroscar tapas, usar tijeras o encajar pinzas ayudan a fortalecer los músculos de la mano y mejorar la coordinación ojo-mano.
Estas experiencias lúdicas preparan al niño para sostener correctamente el lápiz, controlar sus movimientos y realizar trazos con mayor precisión. Además, fomentan la concentración, la creatividad y la autonomía, convirtiendo el aprendizaje de la escritura en un proceso más natural, fácil y divertido. ✏️🧠👶