La formación de una nueva corriente puede parecer inútil y hasta criticable debido al ambiente de desprestigio a las corrientes en general que existe en una buena parte de la militancia perredista y en la sociedad misma. Sin embargo consideramos que el Partido de la Revolución Democrática es un ente social vivo, que forma parte de un proceso continuo de cambio democrático de la sociedad mexicana y que, como tal, está en permanente evolución. Nosotros no podemos conformarnos con asumirnos como parte de un Partido en crisis, que llega a sus 21 años de existencia con sus principales liderazgos y fundadores alejados de su vida interna, con profundas diferencias de visiones respecto a las estrategias para enfrentar el nuevo escenario nacional y con un futuro incierto. La grave situación económica, política y social por la que atraviesa el país amerita que el PRD se mantenga como principal fuerza política de la izquierda mexicana; que siga sosteniendo las banderas de la democracia, la libertad, la igualdad social y la justicia. Por ello, las y los perredistas estamos obligados a contribuir para fortalecer a nuestro Partido y la mejor manera de hacerlo es participar de manera organizada, crítica, reflexiva e institucional. El objetivo es influir en el rumbo que habrá de seguir nuestro Partido mediante la aportación de ideas, de trabajo partidario y de una lucha permanente contra los vicios que tanto dañan la vida interna y el desarrollo del PRD, como son el clientelismo, el corporativismo, el sectarismo, Etc. Llamamos a las y los perredistas del país a renovar al PRD, a debatir en todas las instancias el futuro de esta formidable fuerza partidaria, a seguir construyendo diariamente en las colonias, las comunidades, las escuelas, la calle o el centro de trabajo esta fuerza que representa la única posibilidad de hacer realidad un nuevo proyecto de nación. Se propone impulsar la institucionalidad en las decisiones del Partido, la cercanía con los movimientos sociales, la formación política de militantes, dirigentes y representantes populares, el fomento de una práctica política congruente con los principios e ideales de nuestro Partido y el ejercicio ético de la política como forma de convivencia pacífica al interior y al exterior del PRD.
“POR LA UNIDAD DE LAS IZQUIERDAS Y LA DEMOCRACIA SOCIAL”