30/03/2026
En estos días de Semana Santa, más allá del descanso, se abre un espacio para la reflexión, la fe y el reencuentro con lo verdaderamente importante: la vida, la familia y la esperanza.
Como médico, he aprendido que cada día es una oportunidad para sanar, pero también para acompañar, escuchar y valorar lo esencial.
La salud no solo se construye en hospitales… también en la paz interior, en la solidaridad y en el amor por los demás.
Que esta Pascua nos recuerde que siempre es posible comenzar de nuevo, renovar fuerzas y seguir adelante con el corazón firme.
Les deseo días de tranquilidad, unión y bienestar en compañía de sus seres queridos.