26/06/2026
UN EDIFICIO ABANDONADO... Y ALGO MÁS QUE FANTASMAS
Todos conocemos aquellos puntos de nuestra ciudad en los que los edificios vacíos se erigen como carcasas gigantes; ya son parte del paisaje habitual. Las causas del abandono son variadas, y el estado en que se encuentran, también. Y por más lúgubres y encantados que puedan parecer, los mayores peligros que guardan no son los aparecidos, sino algo mucho peor: la maleza, los objetos olvidados y la basura. Todos estos elementos, aunque parecen inocentes, son combustibles y pueden causar accidentes.
Pero este no es un asunto de miedo solo para la estructura en sí, sino también para los edificios y propiedades circundantes.
¿CÓMO DEBE SER «ABANDONADO» UN EDIFICIO?
Por más extraña que suene esta pregunta, tiene su razón de ser. Un edificio no se puede simplemente abandonar a su suerte, sino que debe estar sujeto a medidas de prevención, justo como cualquier otro edificio.
1. Se deben mantener las alarmas y sistemas contra incendios, de manera que puedan impedir o aminorar los daños.
2. Los equipos de rescatistas de la ciudad deben estar al tanto de la existencia de la estructura, además de estar preparados para actuar en caso de siniestro.
3. Se deben mantener los espacios dentro y fuera del edificio despejados, sin basura u otros objetos combustibles.
4. Se debe restringir el acceso al inmueble, manteniendo cerraduras, bardas y otros métodos para impedir el tránsito.
Ahora que sabes qué da más terror que los fantasmas, cuéntanos: ¿Conoces algún edificio de estas características? ¿Sabes si tiene instalado un adecuado sistema contra incendios? En Firsa somos expertos en incendios y otros espantos de la vida real. ¡Contáctanos!