02/09/2026
¿Por qué Esthela Damián?
Porque tiene ENRAIZAMIENTO: Conoce Guerrero, sus necesidades y su gente.
Porque representa RENOVACIÓN: Una propuesta fresca con visión de futuro y compromiso con la 4T.
Porque tiene COMPROMISO y TRANSFORMACIÓN: Trabaja por un Guerrero más justo y pone al centro el bienestar del pueblo.
Su proyecto no depende de una estructura tradicional, depende del respaldo de mujeres, fundadores y militancia que creen en un cambio verdadero.
Con la Maestra Esthela Damián, llegamos todas 💜💜💜
*Guerrero: la recta final de Morena acelera las definiciones y reordena el tablero*
El escenario político de Guerrero entró en una etapa de alta velocidad y, a diferencia de lo ocurrido durante los primeros meses del año, la disputa por la coordinación de los trabajos de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional comienza a mostrar con mayor claridad quiénes conservan capacidad de crecimiento y quiénes enfrentan mayores dificultades para sostener el impulso inicial. Morena llegó a este proceso con un número inusualmente elevado de aspirantes.
—Guerrero fue uno de los estados con mayor participación—, pero la competencia ya no se mide solamente por el conocimiento de nombre o por la trayectoria acumulada, sino por la capacidad de construir una mayoría interna, generar percepción favorable y, sobre todo, mantener presencia territorial sin entrar en confrontaciones que puedan resultar contraproducentes.
*En ese tablero, Beatriz Mojica Morga* continúa siendo una competidora de primer nivel, pero enfrenta ahora un escenario distinto al de hace algunos meses.
Una medición publicada por El Universal la colocó con 37% de preferencia efectiva dentro de Morena, diez puntos por encima de Félix Salgado Macedonio y con Esthela Damián en 12%; además, Mojica registró el mejor saldo de opinión entre los perfiles evaluados.
Sin embargo, el dato político más relevante no es únicamente quién encabeza una fotografía determinada, sino la tendencia y la capacidad de cada aspirante para convertir reconocimiento en una estructura amplia y estable. Mojica ha mantenido actividad pública y recientemente sostuvo que confía en que Morena respetará la encuesta y que habrá unidad después de la definición, un discurso que busca transmitir seguridad y disciplina partidista.
*El caso de Félix Salgado Macedonio* es diferente y quizá más complejo. Su principal fortaleza continúa siendo el capital político acumulado durante décadas y una estructura territorial que no desaparece por una decisión administrativa.
No obstante, su exclusión del proceso interno por los lineamientos de Morena contra el nepotismo modificó sustancialmente la ecuación. La dirigencia nacional confirmó que Salgado no participaría en la selección, aunque reconoció su activismo y sus asambleas políticas en Guerrero. Desde entonces, su papel dejó de ser el de un aspirante formal y pasó a convertirse en un factor de influencia alrededor de la contienda. Incluso Reforma reportó señalamientos de que estaría operando políticamente en favor de Mojica y en contra de Abelina López, acusaciones que forman parte de la propia disputa interna y que deben tomarse con cautela.
*Esthela Damián,* en cambio, parece estar recorriendo una ruta distinta: crecer desde abajo hacia arriba. Su apuesta no depende exclusivamente de una estructura política tradicional, sino de una combinación de posicionamiento nacional, discurso de renovación, presencia territorial y construcción de alianzas con sectores de Morena. Su plataforma “Guerrero del Futuro” le permitió presentar una narrativa propia y colocar temas de gobierno y transformación en el centro de su estrategia. Más recientemente, fundadores, exconsejeros, exalcaldes, exlegisladores y otros militantes de Morena hicieron público su respaldo a Damián, un movimiento políticamente significativo porque intenta demostrar que su proyecto no depende únicamente de su trayectoria en el ámbito federal, sino que empieza a generar anclaje dentro del morenismo guerrerense.
*El caso de Abelina López Rodríguez* merece una lectura aparte. Su decisión de solicitar licencia a la presidencia municipal de Acapulco confirmó que su intención de competir era seria, pero en las últimas semanas su menor exposición discursiva puede interpretarse como una estrategia de cautela más que necesariamente como una retirada. En una competencia tan saturada, el silencio también puede ser una herramienta: evitar errores, esperar la definición de Morena y conservar margen de maniobra mientras los demás aspirantes se desgastan. El problema es que una estrategia excesivamente silenciosa puede convertirse en pérdida de momentum si la decisión interna se aproxima y otros actores ocupan el espacio político.
La variable decisiva, por tanto, ya no es solamente quién tiene más simpatías, sino quién puede articular tres elementos simultáneamente: encuesta, territorio y aceptación dentro del nuevo esquema de disciplina de Morena. La dirigencia nacional ha dejado claro que pretende ordenar los procesos y reducir las disputas personales; la propia reunión de Ariadna Montiel con los aspirantes guerrerenses tuvo como propósito encauzar la competencia y establecer reglas. El mensaje nacional resulta particularmente relevante después de los recientes llamados de Morena a colocar la estabilidad del movimiento por encima de los intereses individuales y a recordar que ganar una encuesta no necesariamente garantiza una candidatura si existen problemas de reputación o condiciones políticas adversas.
En consecuencia, la hipótesis de que Guerrero se encuentra ante un reacomodo acelerado resulta plausible, aunque todavía no puede hablarse de una carrera definida.
Mojica conserva una posición competitiva y aparece fuerte en mediciones; Félix Salgado mantiene influencia, pero perdió la posibilidad de competir directamente; Abelina conserva una estructura territorial importante, particularmente en Acapulco, pero parece apostar por una menor exposición; y Esthela Damián es quizá quien presenta una dinámica más interesante de crecimiento político, al combinar presencia nacional con una estrategia de construcción territorial y nuevos respaldos locales. El dato verdaderamente relevante es que la contienda dejó de ser una carrera de nombres conocidos y se transformó en una disputa por demostrar quién puede representar la siguiente etapa de Morena en Guerrero. Y en esa lógica, la recta final podría favorecer no necesariamente al aspirante que comenzó arriba, sino al que llegue al momento de la definición con menor desgaste, mayor capacidad de conciliación y una estructura territorial suficiente para convertir la expectativa en una victoria interna.