En el partido Humanista Aspiramos a dignificar la política, deteniendo su visible deterioro institucional, acercándola a los ciudadanos con propuestas democráticas, eficaces y viables, estimulando el surgimiento de una nueva clase política de hombres y mujeres comprometidos con México y el humanismo.
¿POR QUÉ Y PARA QUÉ UN PARTIDO HUMANISTA?
1.- Queremos un Partido estructurado por ciudadanos y
organizaciones, con nuevos modelos sociales cuyo propósito sea acercar una política que beneficie a la gente.
2.- Nuestro Partido, se asume como una organización política de inspiración Humanista, comprometido por erradicar la desigualdad y rechazando cualquier acto de discriminación, exclusión, explotación y arbitrariedad.
3.- El propósito como Partido es la construcción de una sociedad con justicia y equidad que fortalezca el desarrollo pleno del ser humano.
4.- El Partido reclama que la política se centre en la persona y no en el poder en sí mismo; exaltando valores humanistas como la dignidad, la libertad, la justicia, la igualdad, el respeto, la cooperación, la tolerancia y la participación.
5.-El Partido Humanista propone una mayor intervención de la sociedad en los asuntos públicos, a través de ciudadanos y organizaciones que conformamos este gran país. HUMANISMO:
Es acuerdo a favor del bienestar de las personas. Nos guía el espíritu de la solidaridad y el compromiso con la tolerancia, el pluralismo y los derechos humanos; principios vitales para construir un orden social.
1.- El humanismo como proyecto político promueve la participación de la persona como sujeto de cambio de una política consciente y verdaderamente democrática.
2.-Para el humanismo la esperanza no es solo un deseo a realizar, es el logro de los objetivos de equidad en los ámbitos social, económico, cultural y político.
3.- El Humanismo reconoce que el valor superior de toda nuestra acción social y política gira en torno a la persona y sus circunstancias.
4.-El Humanismo cree en el ejercicio pleno de los deberes ciudadanos y cívicos, como una obligación consciente de las personas en su relación con la sociedad; las instituciones y el Estado.