15/05/2026
15 de Mayo: SAN ISIDRO LABRADOR, patrono de los Agricultores.
ORACIÓN: Señor, Dios nuestro, que en la humildad y sencillez de san Isidro nos dejaste un ejemplo de vida escondida en ti, con Cristo; concédenos que el trabajo de cada día humanice nuestro mundo y sea al mismo tiempo, plegaria de alabanza a tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
-----
San Isidro Labrador: El Santo de la Sencillez y el Trabajo
Queridos amigos y hermanos en la fe, hoy quiero contarles la historia de San Isidro, un hombre sencillo que nació en Madrid allá por el año 1082. Aunque sus padres eran campesinos muy pobres y no pudo ir a la escuela, en su hogar recibió la mejor educación: aprender a amar a Dios sobre todas las cosas, a ser caritativo con el prójimo y a valorar profundamente la Santa Misa.
Un trabajador de manos callosas y alma limpia
Al quedar solo en el mundo a los diez años, Isidro comenzó a trabajar como peón de campo para Don Juan de Vargas. Su vida era sencilla: labrar, sembrar y cosechar. Se casó con una mujer maravillosa que también llegó a ser santa, Santa María de la Cabeza. Juntos formaron un hogar donde el trabajo y la oración iban siempre de la mano, confiando siempre en la bondad del Señor.
Los ángeles que araban por él
Isidro tenía una costumbre hermosa: nunca empezaba a trabajar sin asistir antes a la Santa Misa. Algunos compañeros, con envidia, lo acusaron de abandonar sus deberes. Sin embargo, cuando el patrón fue a vigilarlo, vio algo asombroso. Mientras Isidro oraba, unos ángeles invisibles guiaban sus bueyes, logrando que su parcela estuviera mejor arada que la de cualquier otro. ¡Dios premia siempre a quien le dedica tiempo!
Un corazón generoso con todos
Nuestro santo dividía lo que ganaba en tres partes: una para la Iglesia, otra para los pobres y solo una para su familia. ¡Incluso pensaba en los pajaritos! En invierno, esparcía granos en la nieve para que no pasaran hambre. Una vez, invitó a varios mendigos a un almuerzo donde no había comida suficiente para todos, pero, al repartirla con fe, milagrosamente alcanzó y hasta sobró.
El milagro del pozo y la fe familiar
La vida de Isidro no estuvo libre de sustos. Un día, su pequeño hijo, San Illán, cayó accidentalmente en un pozo muy profundo. Los esposos, al no poder alcanzarlo, se arrodillaron a rezar con toda su alma. Entonces, ocurrió un prodigio: el agua del pozo empezó a subir suavemente hasta devolverles al niño sano y salvo en su canasta. Nunca dejaron de dar gracias a Dios por Su protección.
El descanso del humilde labrador
Tras una vida de esfuerzo y oración, Isidro partió al Cielo a los 90 años, pidiendo a todos que amaran mucho a Dios. Cuarenta años después, descubrieron que su cuerpo estaba incorrupto, fresco como si durmiera. Fue tan grande su fama de santidad que incluso sanó milagrosamente al rey Felipe III. El Papa lo canonizó en 1622, recordándonos que se puede ser santo siendo una persona común y corriente.
Una oración para hoy
San Isidro es hoy el patrono de los agricultores y de quienes trabajan la tierra. Que su ejemplo nos inspire a cumplir nuestros deberes con alegría y a compartir lo que tenemos con los más necesitados. San Isidro bendito: ruega por nuestros campos, por nuestros trabajadores y por nuestra juventud. Que nunca nos falte el pan ni la fe en nuestros corazones.